Canarias afronta el dilema del móvil en el aula: la clave es educar, no prohibir
A pesar de la prohibición oficial, el 73% de los centros canarios permite usar dispositivos, lo que abre el debate sobre la necesidad de formar al alumnado en su uso

Gran Canaria - Publicado el
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El brillo de las pantallas se ha convertido en el nuevo reto del sistema educativo canario. Según el último informe PISA, 3 de cada 10 alumnos en las islas reconoce distraerse con sus dispositivos en clase. A pesar de que una resolución del Gobierno de Canarias prohíbe el uso de móviles en los centros públicos desde febrero de 2024, la realidad es que el 73% de los colegios e institutos del archipiélago todavía permite su utilización.
El viceconsejero de Educación, José Manuel Cabrera, defiende la medida y valora positivamente sus efectos desde la implantación. "Compartimos la necesidad de limitar el uso de los teléfonos móviles y las pantallas en nuestro alumnado", ha afirmado Cabrera, insistiendo en que la norma busca atajar la distracción.
Exigencia sin formación
Sin embargo, el debate va más allá del veto y apunta directamente a la competencia digital. Las familias denuncian que se exige al alumnado el uso de plataformas complejas sin una formación previa. Según Marian Álvarez, portavoz de AMPAS Galdós, no se puede pedir solvencia digital sin una enseñanza guiada: "Lo que no puede darse en las aulas es que al alumnado le pidan trabajos hechos con Canva mientras que nadie les ha explicado ni cómo se accede a esa herramienta ni cómo se usa".
Las prohibiciones de los móviles no nos ayudan, porque van a estar presentes para todo"
Psicóloga
Educar para la autorregulación
En esta línea, la psicóloga infantojuvenil Isabel Bermúdez sostiene que las prohibiciones totales son difíciles de mantener en una sociedad hiperconectada. Bermúdez apunta que "las prohibiciones de los móviles no nos ayudan, porque van a estar presentes para todo, para el trabajo, para comunicarnos". La clave, según la experta, está en educar para la autorregulación, ya que el uso compulsivo activa sistemas de recompensa cerebrales que generan dependencia. Tiene que haber ese control por parte de los padres y las instituciones, pero, por otro lado, también educar en que aprendan a regularlo"
La psicóloga insiste en la necesidad de un enfoque equilibrado. "Tiene que haber ese control por parte de los padres y las instituciones, pero, por otro lado, también educar en que aprendan a regularlo", recalca. La pérdida de la capacidad de concentración afectará no solo al rendimiento académico, sino también a la salud mental
LA IA EN LOS COLEGIOS
Todos los actores implicados coinciden en que el éxito de la digitalización no se mide por el número de dispositivos, sino por la capacidad de convertirlos en aliados del conocimiento. Solo a través de una enseñanza dirigida y consciente se logrará que las pantallas sean ventanas al aprendizaje y no muros que aíslen a los estudiantes de su propia educación.
LA PROHIBICIÓN DE LOS MÓVILES EN CANARIAS
Canarias prohíbe el uso de teléfonos móviles y dispositivos electrónicos personales en centros públicos no universitarios durante la jornada escolar (incluyendo recreos y actividades extraescolares) desde febrero de 2024. Esta medida aplica a enseñanza obligatoria (primaria, secundaria, FP básica), prohibiendo su uso excepto por razones pedagógicas o de salud.
LAS CLAVES DE LA NORMATIVA
- Alcance: La prohibición es general durante toda la jornada lectiva, incluyendo los tiempos de descanso y recreos.
- Enseñanzas: Afecta a educación primaria, secundaria obligatoria (ESO) y Formación Profesional (FP) básica.
- Excepciones: Se permiten si están justificadas por necesidades médicas, atención especializada, o si el docente autoriza su uso con fines puramente didácticos.
- Dispositivos: No solo teléfonos, incluye relojes inteligentes u otros dispositivos con conectividad.
- Objetivo: Mejorar la convivencia escolar, reducir la distracción en el aula y favorecer la concentración, según fuentes como.
Los centros educativos tienen la facultad de establecer medidas correctoras y actualizar sus normas de convivencia para asegurar el cumplimiento de esta restricción.




