Así nace la Semana Santa de Málaga: una historia de reyes, crisis y un resurgir popular
El historiador Salvador Jiménez desvela los avatares de la semana de pasión, desde los Reyes Católicos hasta la incorporación de la mujer que lo cambió todo

Entrevista con el historiador Salvador Jiménez
Málaga - Publicado el
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Aunque muchos sitúan el nacimiento de la Semana Santa de Málaga en los años 20 con la creación de la Agrupación de Cofradías, su verdadero origen se remonta mucho más atrás. El historiador y presidente de la Asociación Cultural Zegrí, Salvador Jiménez, desvela que el punto de partida real data de la llegada de los Reyes Católicos a la ciudad en 1487, un momento que transformó por completo las creencias y la vida social malagueña.
De mutuas de entierro a la evangelización
Con los monarcas llegaron a Málaga las grandes órdenes religiosas, como los franciscanos y los dominicos, que trajeron consigo las primeras imágenes para la veneración. En un contexto con una población mayoritariamente analfabeta, la única forma de acercar las nuevas creencias era a través de la imagen y las procesiones, convirtiéndose en una herramienta clave de evangelización.

Imagen antigua de Semana Santa en Málaga
En sus inicios, las hermandades no surgieron con un fin procesional, sino que, como explica Jiménez, "surgen principalmente como mutuas de entierro". Los cofrades se unían para asegurarse un entierro en lugar sagrado. El gran cambio llegó en el siglo XVI con el Concilio de Trento, que impulsó las procesiones como una forma de luchar contra el protestantismo a través de una "visión evangelizadora, a través de la imagen".
Del esplendor barroco a las grandes crisis
El siglo XVII y la época del barroco marcan el momento de mayor fulgor, una era de grandiosidad en la que, según el historiador,
Todo era poco para Dios"
todo era poco para dios". Los tronos crecieron y las cofradías se multiplicaron, dando lugar a figuras como los disciplinantes, personas que se autoflagelaban para redimir sus pecados, una práctica que sería prohibida en el siglo XVIII con la llegada de la Ilustración por considerarse "una barbaridad".

Semana Santa en Málaga
El siglo XIX fue un periodo de profunda decadencia para la Semana Santa malagueña. La guerra de la independencia contra los franceses, la desamortización de Mendizábal en 1835 y la revolución La Gloriosa de 1868 provocaron la incautación y pérdida de gran parte de los bienes de las hermandades.
El resurgir del siglo XX
A principios del siglo XX, la falta de medios económicos era el gran problema. Para solucionarlo, en el año veintiuno se funda la Agrupación de Cofradías de Semana Santa, la más antigua de España, con el fin de recaudar fondos mediante la creación de tribunas y sillas en un recorrido oficial.
Sin embargo, la quema de conventos de 1931 y la Guerra Civil de 1936 arrasaron con el patrimonio que quedaba. El resurgir en los años 40 y 50 fue lento y condicionado por la escasez de dinero y materiales. Jiménez defiende la labor de figuras como Pedro Pérez Hidalgo o Rafael Ruiz Liébana, afirmando que "la Semana Santa es lo que es gracias a los que vinieron antes".
La incorporación de la mujer fue muy importante para el futuro de las cofradías"

Mujeres llevando un trono
La crisis también afectó a los hombres de trono, que amenazaban con abandonar las procesiones si no se les pagaba más. La solución llegó en los años 70, una década que trajo "aire fresco" a las cofradías. Según el historiador, "llegó la juventud, y también la incorporación de la mujer fue muy importante para el futuro de las cofradías".
Este impulso popular fue el revulsivo definitivo que, a partir de los años 80 y 90, consolidó el renacimiento de la semana de pasión. Gracias a todos estos avatares históricos, hoy se puede disfrutar de la Semana Santa tan esplendorosa y tan magnífica que caracteriza a Málaga cada primavera.
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