Europa advierte: los brotes del virus del Nilo serán la nueva normalidad
El cambio climático alarga la temporada de mosquitos y multiplica el riesgo de transmisión

Huelva - Publicado el
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El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades ha lanzado una advertencia contundente: los brotes del virus del Nilo Occidental serán cada vez más frecuentes en Europa y su temporada de transmisión se prolongará, con episodios más intensos.
En el sur de España, el fenómeno ya se observa. Según Jordi Figuerola, investigador de la Estación Biológica de Doñana y director del grupo de enfermedades zoonóticas del Centro de Investigación Biomédica en Red, algunas especies de mosquitos permanecen activas prácticamente todo el año, incluso en pleno invierno. “Detectamos hembras adultas alimentándose en enero, lo que significa que el periodo de transmisión también se alarga”, explica.
Prevención en manos de todos
El investigador subraya que, aunque existen programas de control impulsados por administraciones, la ciudadanía tiene un papel crucial. “En las grandes ciudades, el 80% de los mosquitos se reproducen en espacios privados. Evitar el agua estancada en patios, jardines o terrazas es fundamental”, recalca. Platos de macetas, cubos, juguetes o cualquier recipiente que acumule agua pueden convertirse en criaderos.

Mejor situación en Huelva
Este año, la provincia de Huelva presenta un panorama más favorable que en 2024: no se ha detectado circulación del virus ni en mosquitos, aves, caballos ni en personas. Figuerola atribuye este cambio a dos factores: campañas de control más amplias y constantes —en algunos casos mantenidas incluso en invierno— y a los ciclos naturales del virus, que después de un año de transmisión intensa tienden a reducir su incidencia.
No obstante, la amenaza persiste. La misma variante del virus detectada el año pasado sigue presente en la provincia de Sevilla, aunque con una circulación cien veces menor.
Mosquito tigre: un riesgo añadido
Más allá del virus del Nilo, la expansión del mosquito tigre desde su llegada a España en 2004 supone un riesgo para la transmisión de enfermedades como el dengue, el zika o la chikungunya. Cada año, cientos de personas regresan de zonas tropicales con infecciones activas, y en áreas con alta densidad de mosquito tigre pueden darse pequeños brotes autóctonos, como ya ha ocurrido en España y actualmente en Francia.
“El cambio climático está prolongando los veranos y las altas temperaturas, lo que favorece la actividad de los mosquitos y la transmisión de virus”, concluye Figuerola. “La prevención no puede relajarse en ningún momento del año”.