Los móviles viejos que guardas en casa: Un riesgo poco conocido

Millones de smartphones en desuso pueden incendiarse por la degradación de sus baterías de litio, un riesgo silencioso que crece en los hogares españoles

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Ignacio Juanilla Bernardo

Madrid - Publicado el

3 min lectura

En casi todos los hogares hay un cajón. Ese rincón olvidado donde, junto a cables inclasificables y cargadores de modelos que ya no recordamos, descansa una pequeña colección de móviles viejos. Se guardan "por si acaso", como un repuesto de emergencia, o simplemente porque contienen fotos y recuerdos que nos da pereza rescatar. Un gesto inofensivo que, sin saberlo, puede estar creando un riesgo real y silencioso en casa.

El problema ha alcanzado una magnitud global. Según la Asociación GSM, la organización que agrupa a los operadores móviles, en el mundo existen más de 16.000 millones de teléfonos, de los cuales se estima que unos 5.000 millones están fuera de uso. Son cinco mil millones de pequeñas bombas de relojería potenciales, repartidas en millones de cajones como el nuestro, esperando a que el paso del tiempo haga su trabajo.

El corazón del problema: una batería que no envejece bien

Todos los dispositivos electrónicos recargables, desde los smartphones hasta los ordenadores portátiles o los auriculares inalámbricos, funcionan gracias a las baterías de iones de litio. Son eficientes y potentes, pero tienen un talón de Aquiles: se degradan con el tiempo, y lo hacen de forma especialmente peligrosa cuando se las abandona por completo en un estado de desuso.

BYRMKB female holding sony ericsson mobile phone

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Una batería que no se carga ni se descarga durante meses o años comienza un proceso de degradación interna. Las reacciones químicas dentro de la batería se vuelven inestables, generando gases. Este proceso provoca que la batería se hinche, un fenómeno que es la primera y más visible señal de alarma para cualquier usuario.

En los casos más extremos pueden producirse fugas de electrolito que libera gases inflamables y tóxicos"

Esta hinchazón puede deformar la carcasa del teléfono o incluso romper su pantalla desde dentro. Sin embargo, el verdadero peligro va más allá de lo estético. En los casos más extremos, "pueden producirse fugas de electrolito que libera gases inflamables y tóxicos", lo que convierte al inofensivo móvil en una potencial fuente de ignición capaz de provocar un incendio.

Señales de alerta: cómo revisar tus dispositivos

La prevención es la mejor herramienta. Los expertos recomiendan revisar periódicamente todos los aparatos electrónicos guardados, al menos una vez al año. Hay que buscar activamente signos de deformación en la carcasa, abultamientos sospechosos o cualquier indicio de que la batería está empujando los componentes internos del terminal.

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Si se detecta que un móvil tiene la batería hinchada, la actuación debe ser inmediata y cuidadosa. No se debe intentar encender, y mucho menos conectar a la corriente. La integridad de la batería ya está comprometida y cualquier manipulación indebida, como intentar extraerla sin conocimiento, aumenta el riesgo de un accidente.

La solución: qué hacer de forma segura con un móvil viejo

La primera norma es clara: nunca tirar un móvil a la basura convencional. Además de contener materiales contaminantes, una batería inestable en un camión de basura es un peligro para los operarios y las plantas de tratamiento de residuos. La gestión de estos dispositivos debe seguir un cauce específico y seguro.

Llevarlo al punto limpio o a un servicio técnico autorizado para que retiren la batería con seguridad"

La recomendación unánime de los especialistas es "llevarlo al punto limpio o a un servicio técnico autorizado para que retiren la batería con seguridad". Estos centros están preparados para manipular los componentes peligrosos y garantizar que no suponen un riesgo ni para las personas ni para el medioambiente.

Por lo tanto, esa revisión anual del cajón de los trastos tecnológicos no es solo una tarea de orden, sino un gesto de responsabilidad y seguridad. Dedicar unos minutos a inspeccionar esos teléfonos olvidados puede prevenir un susto importante y garantizar que su final de vida útil sea seguro y sostenible para todos.

Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

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