Boletín

Los españoles se entusiasman con Marchena

El magistrado Marchena se ha convertido en protagonista por su labor impecable durante el juicio del 'procés'

Audio

 

Patricia Rosety
@patriciarosety

Jefa de Tribunales

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 11:33

Tres ideas principales tienen los ciudadanos: que Puigdemont y los suyos estaban dispuestos a todo, que Policía Nacional y Guardia Civil lo pasaron muy mal y que los Mossos estuvieron como la rumba flamenca instrumental de Paco de Lucía, “entre dos aguas”. Es el comentario de muchos españoles. Y una cuarta idea, más bien constatación, es la actuación de Marchena, que consideran impecable, imbatible, con las palabras justas en el momento oportuno. Muchos lo han descubierto. Tiene auténticos seguidores y no lo ocultan. Marchena se está convirtiendo en un referente de la Justicia. Es un referente de la Justicia.

Esta semana escuchamos testimonios estremecedores y escalofriantes de muchos guardias civiles. De lo que vivieron entre la multitud, “la masa”, de lo que sufrieron, de las intimidaciones, amenazas, patadas, puñetazos, golpes, o lanzamientos de cualquier objeto, desde botellas hasta sillas, pasando por muletas. Algunos resultaron heridos, pero los médicos, algunos médicos, no quisieron atenderles. Hay que ponerse en su piel.

La estrategia de los abogados defensores, de algunos de ellos, destaca por su forma de preguntar, y a veces acorralar, a los guardias civiles. Intentan que los testigos queden mal, quieren sembrar dudas. Buscan crear polémica y, sobre todo, proyección mediática. Todo de cara a su público y a un posible recurso ante el Tribunal de Estrasburgo, que lo vea Europa. Pero ahí está Marchena, para cortarles y que no se pasen de la raya. Aunque algunos salen respondones y quieren pronunciar la última palabra. "No convenza a la galería, convenza al tribunal", ha dicho Marchena en más de una ocasión.

Quienes buscan la confrontación con Marchena a diario son los abogados Jordi Pina y Andreu Van den Eyden, defensores de Jordi SànchezJosep Rull y Jordi Turull, y de Oriol Junqueras y Raül Romeva, respectivamente. Y en especial esta semana Jordi Pina. Dos momentos muy claros, cuando leía a medias el parte médico de un guardia civil agredido, herido, pero el propio testigo, sin ningún problema, se encaró con el letrado y le exigió que leyese más, que no lo leyese “parcialmente”. Intervino Marchena y le dijo que si lo leía que lo hiciese en su totalidad.

El momento más intenso se produjo el jueves. Sabido es que estamos en la fase testifical y los vídeos se verán en la documental. Y los abogados piden una y otra vez que se vean los vídeos y la respuesta del Presidente es la misma, cuando proceda. Y ellos protestan, que conste. Pina intentaba desacreditar a un agente y se refería a un vídeo de la actuación policial, que estaba viendo en ese momento. Marchena se hartó y le dijo, con energía , que “esto no es serio, señor Pina, no es serio”. Añadió Marchena que lo que podía hacer es que “testifique usted, en lugar del testigo”. También le dijo que “normalmente se comporta como un letrado serio, pero en este momento, no se ha comportado como un letrado serio”. Y, con la autoridad que le permite el cargo, no le dejó dar explicaciones porque iba a ser peor. Por esto, por poner las cosas en su sitio, Marchena entusiama a muchos españoles.

Lo más