Sánchez zanja la polémica dentro del Gobierno por la Ley Trans. Crónica Ricardo Rodríguez

Madrid - Publicado el - Actualizado
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El cisma en el PSOE en torno a la aprobación de la Ley Trans sigue creciendo. El grupo socialista no tocará la autodeterminación de género en el proyecto por orden del presidente del Gobierno Pedro Sánchez, a pesar de las dudas que existen entre las feministas históricas del partido. Esto no agilizará los tiempos, aunque se sigue esperando que el nuevo texto vea la luz antes de que finalice 2022. Ahora se centran en los epígrafes sobre los casos de violencia.
Pedro Sánchez ordenó "dar carpetazo al espectáculo", así definen los acontecimientos para COPE su entorno más cercano que llegó a temerse un revuelo sin marcha atrás en el seno de la coalición. La directriz del presidente empujaba a La Moncloa a volver sobre sus pasos y desistir de tocar el derecho a la autodeterminación de género, ni siquiera en la parte que afecta a los menores. Este regula el derecho a cambiar el sexo registral sin necesidad de tratamiento ni informe médico o psicológico.
El grupo quiere dejar claro que no se tocará uno de los ejes del proyecto: el derecho a cambiar de sexo en el Registro Civil sin necesidad de aportar informes o testigos o de haberse cometido a un tratamiento hormonal, como se exige en la actualidad. El proyecto establece que el cambio de sexo registral se podrá realizar a partir de los 12 años: entre 12 y 14 años se necesitará aprobación judicial; entre 14 y 16, la asistencia de padres o tutores; y a partir de los 16 no habrá limitación alguna.
La violencia
Las enmiendas socialistas van a volcarse en cambiar la equiparación en parejas del mismo sexo con las agresiones machistas y, según avisan, tomará su tiempo. En su artículo 65, el proyecto de ley contempla, por ejemplo, que cuando haya un condenado o una orden de protección por violencia familiar LGTBIfóbica o intragénero, las víctimas tendrán los mismos derechos laborales y de Seguridad Social que se atribuyen a las víctimas de violencia de género.
Finalmente, la ley trans verá la luz a finales de año. Aún así, el triunfo otorgado a Irene Montero y el colectivo LGTBI ha enmudecido a quienes en la cúpula del PSOE admitieron haber dejado llevar demasiado lejos a la titular de Igualdad y ha sembrado el desconcierto entre feministas históricas.
Ante el enfado mostrado por el colectivo LGTBI, Unidas Podemos y el Ministerio de Igualdad por la última ampliación del plazo para presentar enmiendas al proyecto, fuentes del grupo socialista han subrayado que su objetivo es "dar seguridad jurídica a la ley", porque están convencidos de que el PP y la ultraderecha la recurrirán ante el Tribunal Constitucional.
En referencia a la exvicepresidenta Carmen Calvo, que se ha mostrado crítica con la normativa, defienden que siempre ha sostenido que la Ley Trans tiene matices que deben corregirse para evitar malinterpretaciones jurídicas que puedan chocar con derechos adquiridos en materia de igualdad.



