¿De qué sirve la jornada de reflexión? Descubre las “artimañas” electorales en España y otros países

Existen numerosas prohibiciones en la jornada de reflexión previa a elecciones generales tanto en España como en otros países del mundo

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EFE | Enrique Rodríguez de la RubiaCOPE.es

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 02:39

Después de cuarenta años de democracia, muchos electores se preguntarán por qué necesitan una jornada para reflexionar la víspera de las elecciones, o cómo en el siglo XXI, con Internet y medios de comunicación de ámbito global, esté prohibido publicar encuestas la última semana antes de los comicios.

Algunas de las normas que rigen los comicios en España son vistas como una extravagancia en otros países aunque también es cierto que cuando se aprobaron tenían su razón política y social.

El armazón del modelo electoral español es fruto del momento político de la Transición cuando, después de una larga dictadura, los legisladores quisieron ser cautos y optaron por un sistema garantista repleto de reglas impensables en otras democracias.

UN DÍA PARA REFLEXIONAR Y DESCANSAR DE LA CAMPAÑA

La jornada de reflexión está regulada por la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) que prohíbe la difusión de propaganda y realizar cualquier tipo de acto de campaña una vez terminada la campaña electoral y durante el día de las votaciones.

No existe, como tal, en medio mundo, aunque también es cierto que la mayoría de los países cuentan con normas que buscan garantizar la neutralidad en las horas previas a la cita con las urnas y también durante el día de las elecciones.

Es el caso de Francia o Italia, donde también se establecen unas limitaciones en la víspera de los comicios. En el país vecino, se prohíbe la publicación de encuestas aunque como sucede en España con los diarios de Andorra, los periódicos belgas difunden sondeos esquivando así la norma.

Argentina es aún más estricta, y además de la prohibición de emitir propaganda electoral o sondeos, también se persigue la venta de bebidas alcohólicas durante la jornada de reflexión, así como la celebración de espectáculos públicos.

En el otro extremo se encuentran el Reino Unido o Estados Unidos, países en los que no existen restricciones y se puede hacer campaña o pedir el voto incluso el mismo día de las elecciones.

Para Manuel Herrera, de la Universidad Internacional de La Rioja, la jornada de reflexión es una de las reminiscencias de 1979, "cuando el pueblo se lanzó a la calle a votar tras 40 años sin hacerlo, salvo muy puntuales excepciones".

"Entonces tenía sentido, pero ya no, máxime cuando las encuestas y el CIS indican que un porcentaje importante de los votos se decide el último día, alrededor de un 20 por ciento", remarca.

Es de la misma opinión Ángel Rivero, profesor de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Madrid, que lo ve un anacronismo del sistema político español.

"La jornada de reflexión no tiene sentido. Lo tuvo, sin duda, y su pretensión fue no llevar la apoteosis del voto hasta el último instante, pero eso hoy, con la opinión pública tan informada, tan expuesta a medios de comunicación y redes, no tiene sentido", asegura a EFE.

LA FRUTERÍA DE ANDORRA Y OTRAS ARTIMAÑAS ELECTORALES

La legislación española es especialmente estricta sobre la publicación de encuestas. Están prohibidas desde cinco días antes de los comicios, esto es, el lunes previo al domingo electoral.

Una restricción que no existe, por ejemplo, en Estados Unidos, Holanda o Alemania.

Ayer lunes fue el último día legal para difundir sondeos, aunque desde hace años se siguen publicando encuestas en periódicos de la vecina Andorra que, a su vez, se reproducen en los diarios españoles cambiando los partidos por frutas y hortalizas con los colores de cada una de las formaciones.

"Claramente no tiene sentido esta prohibición", subraya Ángel Rivero. Una idea que repite también Herrera, que es partidario de levantar esa veda para que los ciudadanos cuenten con toda la información disponible antes de acudir a las urnas.

Incluso la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, avanzó hace unas semanas que, de seguir en el Ejecutivo, el PSOE abordaría una reforma electoral para eliminar normas obsoletas, como la que impide difundir encuestas la última semana de campaña.

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