CARMEN LAFORET
Cartas de Laforet: Su vergüenza de ser escritora y su irritación por críticas de mediocres
"Emilio, me avergüenza ser escritora", aseguró Carmen Laforet al crítico de cultura Emilio Sanz de Soto en una carta escrita en 1959 en la que consideraba "verdaderamente irritante" ser juzgada por mediocres y peores autores que ella, una misiva que forma parte de la correspondencia inédita entre ambos publicada ahora.
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"Emilio, me avergüenza ser escritora", aseguró Carmen Laforet al crítico de cultura Emilio Sanz de Soto en una carta escrita en 1959 en la que consideraba "verdaderamente irritante" ser juzgada por mediocres y peores autores que ella, una misiva que forma parte de la correspondencia inédita entre ambos publicada ahora.
Esta carta es una de las que salen ahora a la luz en el volumen "Correspondencia inédita 1958-1987 Carmen Laforet y Emilio Sanz de Soto", una edición del catedrático José Teruel publicada por la editorial Renacimiento.
Estas cartas inéditas -asegura la editorial- son las que cubren un mayor lapso de toda la correspondencia de Carmen Laforet (desde diciembre de 1958 a agosto de 1987) y contribuyen a un mejor conocimiento de la escritora de "Nada" y de las "memorias literarias" de un testigo excepcional de la cultura española del medio siglo como fue Emilio Sanz de Soto (Málaga, 1924-Madrid, 2007).
La correspondencia cruzada entre ambos confirma que Laforet, "pese a su mutismo publicitario, no renunció hasta el final a su ejecutoria de escritora", sostiene el volumen de Teruel, investigador de epistolografía que ha publicado un volumen con las misivas entre Carmen Martín Gaite y Juan Benet (2011) y el epistolario de la autora salmantina en sus obras completas (2019).
"Emilio, me avergüenza ser escritora. Comprendo que soy una escritora mediana, ni mala ni buena. Esto no me importa mucho. Yo doy de mí todo lo que puedo. Pero ser juzgada por tantos seres mediocres, insolentes, peores escritores que yo, con desparpajo enorme y con profundo desprecio es algo verdaderamente irritante", escribió Laforet.
Años más tarde, en 1961, confesó también a Sanz de Soto en otra carta: "Lo que más me importa (lo único de verdad) es escribir con tranquilidad a mi manera y lo mejor que sepa".
Y en otra misiva posterior le explicó que le hacía falta "un poco de lejanía de todo este conglomerado de negruras españolas en la manera de ver la vida, el arte, el trabajo de los demás".
Este epistolario -se destaca en el libro - es también la historia de "una amistad amorosa", un concepto y una experiencia "de difícil absorción en la cultura española, pero que continuamente estuvo en boca y en vida de Emilio Sanz de Soto y Carmen Laforet".
Carmen Laforet (Barcelona, 1921-Madrid, 2004) obtuvo el Premio Nadal en su primera convocatoria con "Nada" (1945). Entre 1952 y 1970 se sitúa la mayor parte su obra: tres novelas, narrativa breve recogida en varios volúmenes y la crónica de su primer viaje a Estados Unidos, "Paralelo 35 (1967). Además publicó cerca de cuatrocientos artículos periodísticos.



