ARNAU GRISO
Arnau Griso: "Eric Blanch" es esa tormenta perfecta entre ganas y canciones
Naiare Rodríguez Pérez
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Naiare Rodríguez Pérez
Arnau Griso, formado en 2011 por Arnau Blanch y Eric Griso, aterriza en Zaragoza para decir adiós a la música y desgranar ante el público "Eric Blanch", un último trabajo con el que celebra esa tormenta perfecta entre las ganas acumuladas de la gente, el llenazo en casi todas las fechas, la ilusión de la banda y las canciones.
Este dúo, que admite sacar del caos la originalidad de sus letras que trascienden a pesar de tener como protagonista el humor, comenzó su andadura hace una década, tiempo que, aseguran en una entrevista con Efe, ha permitido a dos adolescentes sin nada que perder vivir un sueño y divertirse.
Pregunta: Separase para seguir juntos. ¿Por qué en este momento y por qué así?
Respuesta: (Arnau) Llevamos mucho tiempo sabiendo que nos queríamos separar. La pandemia trastocó un poquito los planes, pero nos fue bien para madurar la decisión y, sobre todo, la forma en la que lo íbamos a comunicar. Este disco tiene este nombre, estas canciones y este orden porque precisamente hemos tenido ese margen para pensarlo todo. Es el alter ego de Arnau Griso. Hay ciertas particularidades que, si no fuera el último, quizás nunca habrían llegado a pasar, como una canción en catalán o interpretada por Eric.
P: Del uno al diez, ¿cómo se están sintiendo con esta gira de despedida?
R: (Eric) Del uno al diez yo diría catorce. Porque no se le puede pedir más a una gira de salas. Creo que es la tormenta perfecta entre las ganas acumuladas de la gente, el llenazo en casi todas las fechas, la ilusión de la banda y las canciones de este nuevo disco.
P: ¿Son de los que piensan en las cosas que están haciendo por última vez?
R: (Arnau) Yo antes no lo hacía, pero ahora es inevitable cuando te das cuenta de que vas a tocar por última vez en ciertos sitios. Me emociona. En muchas salas a las que vamos ya hemos estado y, quizás, sin valorar lo que hacíamos. Creo que siempre hemos sido muy conscientes y agradecidos con todo, pero no tanto cuando te dicen que es la última vez.
P: "Eric Blanch" tiene un sentido más serio que "Revolución Bananera" (2018), ¿en la primera canción que sacaron ya sabían que esto iba a ser así?
R: (Eric) Estamos muy contentos con toda la secuencia porque era un encaje muy complicado. Creo que ahora estamos recogiendo todo lo bueno, el cariño y el 'feedback'. También el amor. Quizás suene mal, pero es difícil hacer mejor algo tan difícil, como es comunicar una noticia amarga.
P: En "Del 1 al 10" hacen autocrítica y se ponen un 4,9, ¿por qué no se aprueban a pesar de haber conseguido reunir a tantas personas con su música?
R: (Arnau) Nos fustigamos como si no hubiera mañana y esto elimina cualquier crítica ajena. Nos baja un poco a la tierra y a la realidad porque lo que hemos hecho es el resultado de haber estado en el sitio correcto y con una cantidad de suerte inimaginable. Podría haber salido de cualquier forma y ha salido así porque el universo se alineó. Entonces hay que recordarse que somos humanos y que nos equivocamos muchísimo más que la mayoría. Desde el caos sacamos la originalidad para las canciones.
P: En definitiva, usan el humor para hacer críticas de la sociedad y de ustedes mismos. ¿Es esta la mejor arma?
R: (Eric) Sí, pero al final nuestros mensajes van más allá. Esto es un catalizador muy importante, pero quizás sea la forma más superficial de contar algo. Siempre intentamos decir cosas que trasciendan en las canciones.
P: Por lo tanto, ¿qué balance hacen de todo lo que está sucediendo?
R: (Eric) Hemos conseguido tener el bolo más divertido de España y eso es un súper éxito. Sin buscarlo ha salido así y es como el ADN de la banda, en la que también hemos elegido ser unos personajes inmensos que se van retroalimentando y cargando todas las pilas hasta que salen al escenario.
(Arnau) "Revolución Bananera" era un disco de dos adolescentes sin nada que perder, con mucha suerte y con una capacidad inusual para producir un disco que sonora a profesional. Estos años han sido el resultado de una filosofía basada en tener pocas expectativas. Queríamos divertirnos con la música y, si nos llegan a decir lo que íbamos a conseguir, le hubiéramos pedido al iluminado el teléfono de su camello.
P: ¿Harán algo con las canciones que se han quedado fuera de este disco?
R: (Eric) Se van a quedar ahí. En este disco hemos hecho bastante criba. De 25 temas, nos hemos quedado con 13. Es un ejercicio súper sano, de madurez y muy complicado porque sabíamos que era el último y que cada canción se iba a quedar en una especie de limbo raro.
P: Pero ¿qué dirían en una carta a su público?
R: (Eric) Ya nos estamos dirigiendo a ellos en los últimos meses con las firmas y los conciertos. Les agradeceríamos todo lo que han hecho, que hayan seguido todas nuestras locuras. Porque si algo tenemos, es un público muy guay que tiene un punto muy friki e inteligente. Cuando proponíamos retos, todo el mundo los seguía con una creatividad de locos. Sin ellos no habría sido posible nada. Nos han permitido vivir un sueño.



