Las crecidas de los ríos Hozgarganta y Guadiaro causan daños sin precedentes en el campo, con pérdidas que ascienden a millones de euros y amenazan la campaña del aguacate
La situación también es crítica en Chipiona, donde las lluvias persistentes han elevado la capa freática, inundando invernaderos causando daños y amenazando gravemente la producción de flor cortada y hortalizas