Tetiana, ucraniana: "Millones de personas no tienen acceso a calefacción, electricidad o agua con temperaturas que alcanzan los 20° bajo cero"
La presidenta de Cáritas Ucrania, Tetiana Stawnychy, denuncia una emergencia humanitaria agravada por el frío, los bombardeos y la falta de servicios básicos

Publicado el
3 min lectura
Cuando el próximo 24 de febrero se cumplan cuatro años del inicio de la invasión rusa, Ucrania afronta una emergencia humanitaria agravada por los ataques sistemáticos contra las infraestructuras energéticas. Así lo ha advertido la presidenta de Cáritas Ucrania, Tetiana Stawnychy, durante su visita a España.

"crisis dentro de la crisis"
"Hay una crisis dentro de la crisis", así ha definido Stawnychy el estado que atraviesa el país en este invierno porque "millones de personas no tienen acceso a la calefacción, a electricidad, incluso al acceso a agua con temperaturas que alcanzan los –20 °C". Según ha explicado, esta situación golpea con especial dureza a la población urbana más vulnerable: "Las personas más vulnerables son las que viven en edificios con muchos pisos, sin ascensores ni suministros básicos".
Durante su intervención, la presidenta de Cáritas Ucrania ha recordado que el conflicto sigue siendo "de larga duración y de alta intensidad", aunque ya no ocupe el mismo espacio en la agenda mediática internacional. De acuerdo con las estimaciones de Naciones Unidas, 11 millones de personas necesitarán ayuda humanitaria en 2026, una cifra que refleja el deterioro progresivo de las condiciones de vida de la población civil.
La amenaza de los drones
Stawnychy también ha alertado del empeoramiento de la seguridad en la línea de frente: "La situación ha cambiado porque la Federación Rusa está usando drones para atacar a la población. La zona considerada de alto riesgo se ha ampliado de 10 a 25 kilómetros". Además, ha insistido en que "los drones persiguen a las personas y han atacado incluso vehículos de evacuación humanitaria".

Guerra de Ucrania
Pese al agotamiento acumulado tras cuatro años de guerra, la presidenta de Cáritas Ucrania ha insistido en la resiliencia de la sociedad ucraniana. "Todo el mundo está cansado, pero se mantiene", y ha añadido que, frente a la brutalidad de los ataques, la reacción ha sido la contraria a la rendición: "Es mejor resistir que rendirse".
En este contexto, Cáritas desarrolla programas de atención integral para la población civil, los desplazados internos y los veteranos que regresan del frente: "Acompañamos a las personas tanto en la rehabilitación física como en la integración en la comunidad y en las familias, para que sea una vuelta a la vida civil lo mejor posible". El apoyo se extiende también a las familias en duelo y a la infancia, uno de los colectivos más afectados por la guerra y la falta de escolarización presencial.
2025: El año más mortífero
Por su parte, el coordinador del equipo de Acción Humanitaria de Cáritas Española, Pablo Reyero, ha recordado que la colaboración con Cáritas Ucrania se remonta a 2010 y que, desde el inicio de la guerra a gran escala, "se han destinado casi 19 millones de euros para salvar, proteger y acompañar a las personas más vulnerables y para reconstruir comunidades".
Reyero ha advertido también de que 2025 "ha sido el peor año de los cuatro" para la población civil y ha expresado su preocupación ante la posibilidad de que los recortes en la ayuda oficial al desarrollo impidan cubrir las crecientes necesidades humanitarias. También el presidente de Cáritas Española, Manuel Bretón, ha sido firme en la conclusión del encuentro: "La emergencia sigue ahí y no podemos dejar a nadie atrás".






