Argüello denuncia la desigualdad en España: "Los grandes perdedores de este modelo son los jóvenes y los niños"
El presidente de la Conferencia Episcopal Española se apoya en el último informe FOESSA para denunciar la cronificación de la pobreza: "La exclusión severa se ha disparado un 52% desde 2007"

Madrid - Publicado el - Actualizado
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El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, ha inaugurado la CXXVIII Asamblea Plenaria, y en su discurso no ha querido olvidarse de los más desfavorecidos, centrándose en la cercanía a los pobres y la fe. Argüello ha utilizado los datos del recién publicado IX informe FOESSA para radiografiar una sociedad marcada por la desigualdad persistente y la cronificación de la pobreza.
Los datos de la exclusión
Según ha destacado Argüello basándose en el informe, España vive una situación en la que coexisten la bonanza económica y el malestar estructural. Este fenómeno provoca que el crecimiento económico no logre paliar la desigualdad, con una exclusión severa que se sitúa un 52 % por encima de 2007, arrojando un saldo de 4,3 millones de personas en esta situación.

Los grandes perdedores de este modelo, ha señalado el presidente de la CEE, son los jóvenes y los niños. El informe detalla que un tercio de toda la exclusión severa corresponde a menores de edad, cuya tasa de pobreza alcanza el 29 %, una de las más altas de Europa. A ellos se suman 2,5 millones de jóvenes atrapados en una precariedad estructural.
La respuesta de la fe
Frente a esta realidad, Luis Argüello ha recordado que para la Iglesia, los pobres no son una categoría sociológica, sino la misma carne de Cristo. Apoyándose en la exhortación apostólica Dilexi te, ha subrayado que el compromiso con los pobres es una parte esencial del camino de la Iglesia y ha afirmado que esta debe ser "una Iglesia que no pone límites al amor, que no conoce enemigos a los que combatir, sino solo hombres y mujeres a los que amar, es la Iglesia que el mundo necesita hoy".
Los pobres para los cristianos no son una categoría sociológica, sino la misma carne de Cristo"
Presidente de la Conferencia Episcopal Española
Argüello ha insistido en la necesidad de que la preocupación por la pureza de la fe vaya unida a un testimonio eficaz de servicio al prójimo, especialmente al pobre y al oprimido. Ha enfatizado que se les debe ofrecer "una atención religiosa privilegiada y prioritaria", pues, en última instancia, "no es suficiente limitarse a enunciar en modo general la doctrina de la encarnación de Dios".
Una Iglesia que no pone límites al amor, que no conoce enemigos a los que combatir, sino solo hombres y mujeres a los que amar, es la Iglesia que el mundo necesita hoy"
Presidente de la Conferencia Episcopal Española
Hacia un nuevo paradigma
Argüello ha hecho un llamamiento a impulsar un cambio radical del paradigma civilizatorio a través de una ética de largo alcance que surja desde la espiritualidad. Ha animado a los laicos cristianos a ejercer la caridad social o política para afrontar los desafíos del presente, avanzando en la Doctrina Social de la Iglesia en este cambio de época.
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