"Cada individuo posee un olor corporal único denominado volatiloma y está condicionado por nuestros genes, la dieta, el metabolismo o las hormonas"
Una experta en neurociencia explica en 'Poniendo las calles' que la química de nuestro cuerpo determina una firma olfativa que influye en nuestra vida diaria

Carlos Moreno 'El Pulpo' entrevista a Laura López Mascaraque, doctora en neurociencia, profesora de investigación del CSIC y presidenta de la Red Olfativa Española, sobre el sentido del olfato
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El olfato ha sido considerado durante mucho tiempo como "la cenicienta de los sentidos", un sentido olvidado al que no se le ha prestado la atención que merece. Así lo ha explicado Laura López Mascaraque, doctora en neurociencia, profesora de investigación del CSIC y presidenta de la Red Olfativa Española, en el programa 'Poniendo las Calles' de la Cadena COPE. En su libro 'El fascinante universo del olfato', la experta desvela las claves de un sentido "mucho más importante de lo que creemos" y que influye de manera decisiva en nuestras emociones, recuerdos y decisiones.
Qué es el volatiloma, la firma olfativa personal
Cada persona emite un olor corporal único y distintivo. Este conjunto de moléculas es lo que la ciencia denomina volatiloma. "Tenemos algo que lo llamamos hoy día el volatiloma, que es el conjunto de moléculas volátiles que emitimos continuamente", ha detallado la neurocientífica. Esta firma está condicionada por múltiples factores, como "nuestros genes, lo que comemos, nuestro metabolismo, nuestro estado fisiológico, nuestras hormonas en un momento determinado o la microbiota".
Esta capacidad olfativa es, de hecho, la primera que se desarrolla en el ser humano. "Ya en el útero podemos oler, y cuando nacemos, lo primero que hacemos es oler, buscar dónde está la comida", afirma López Mascaraque. Durante los primeros momentos de vida, el olfato se convierte en el sentido principal para la supervivencia y el reconocimiento del entorno.

joven, oliendo, oliéndose la axila, algo huele mal, muy mal, olor fétido
Un registro olfativo para cada persona
Que un mismo olor, como el de la tierra mojada o el cilantro, resulte delicioso para unos y detestable para otros tiene una explicación científica. Se debe al "registro olfativo único" que posee cada individuo, en el que influyen tanto la genética como las experiencias y el aprendizaje asociados a cada aroma. Esta es también la razón por la que "un mismo perfume les puede oler de distinta manera" a dos personas, ya que la química de la piel modifica la fragancia. De hecho, recientes estudios apuntan a que el olfato nos ayuda a decidir quiénes son nuestros amigos.
Es el más evocador de todos los sentidos, y además sin nosotros pensarlo ni quererlo"
El viaje directo del olor a la memoria y la emoción
La conexión del olfato con la memoria es tan intensa porque tiene una base neurocientífica clara. A diferencia del resto de los sentidos, las moléculas olorosas viajan directamente al sistema límbico o "cerebro emocional", donde se encuentran la amígdala (emociones) y el hipocampo (memoria), "sin pasar por un filtro como el resto de los sentidos". López Mascaraque explica que este vínculo directo es responsable del llamado "efecto proustiano", por el que un simple aroma, como el de una magdalena, puede desatar un torrente de recuerdos vívidos, tal y como hay olores que nos trasladan a la niñez.

Seguro que alguna vez te has preguntado por qué detectamos antes un olor fétido que una fragancia agradable.
Este sentido es tan poderoso que, según los estudios, el ser humano es capaz de percibir hasta un billón de olores diferentes. Para la investigadora del CSIC, "es el más evocador de todos los sentidos, y además sin nosotros pensarlo ni quererlo". Por ello, el olfato es el sentido que más emociones nos produce, siendo una "puerta de entrada privilegiada" que moldea nuestra experiencia del mundo.
Tenemos que aprender a oler y tenemos que ir por la vida un poco oliendo para disfrutar más"
El poder silencioso del olfato también se manifiesta en las decisiones cotidianas y las relaciones sociales. Expresiones como "tener química con alguien" pueden tener una base olfativa real, aunque no seamos conscientes de ello. La experta concluye con una recomendación: "Tenemos que aprender a oler y tenemos que ir por la vida un poco oliendo para disfrutar más de todo eso que no notamos".
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



