Un experto denuncia el apagón informativo de Irán: "Lo que ocurre en las calles tiene que ser brutal para aislar al país"
El país vive una de sus peores crisis con miles de muertos en las protestas y un apagón informativo que impide conocer la magnitud de la represión del régimen

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Madrid - Publicado el - Actualizado
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Irán se encuentra inmerso en una ola de protestas ciudadanas desde hace tres semanas, con una tensión que no deja de crecer. A pesar del apagón informativo impuesto por el gobierno, diversas ONGs reportan cifras alarmantes que superan los 3.000 asesinados y más de 10.000 detenidos. Ante esta situación, el ministro de Exteriores, José Manuel Álvarez, ha instado a los cerca de 140 españoles en el país a contactar con la embajada y tratar de salir.

Las claves de las protestas
Para analizar la situación, el investigador de la Universidad de Navarra especializado en Oriente Medio, Javier Gil, explica que aunque la actual oleada de protestas dura ya tres semanas, Irán vive en 'un ciclo de contestación social desde hace diez años'. Según Gil, 'es un fenómeno recurrente que se da cada dos o tres años', y está por ver si esta vez podría provocar un cambio político definitivo.

Las causas son una combinación de 'motivos económicos, por una inflación desbocada, una corrupción galopante y un estado clientelar', junto a una 'ideología revolucionaria que ha sostenido el estado, que está ya completamente agotada y con la que la mayoría de los iranís ya no comulga'.
Un régimen sin solución
Gil señala la propia inoperancia del régimen y la corrupción como problemas endémicos desde 1979, una situación 'agravada de una forma dramática desde 2018' por las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos. El experto advierte que, aunque se sofoquen las protestas, el ciclo se repetirá, ya que 'los problemas que llevan a la gente a salir a las calles, el régimen, o bien no tiene la voluntad, o bien no tiene la capacidad de solucionarlos'.
Aislados del mundo
El principal problema, según el investigador, es que 'no podemos saber lo que está pasando en las calles'. Irán lleva una semana completamente aislado, por lo que las imágenes que llegan lo hacen 'con cuentagotas' y filtradas. Gil afirma que 'lo que ocurre en Irán tiene que ser lo suficientemente grave y lo suficientemente brutal como para que el régimen haya aislado a los iranís del resto del mundo', una medida excepcional que da pistas sobre la magnitud de la represión.

Finalmente, el experto pide cautela con las cifras de fallecidos, ya que podrían estar influidas por el interés de la oposición en 'provocar esa reacción internacional que acuda en su ayuda'. Sin embargo, reitera que la medida de aislar completamente a su gente del resto del mundo sí da credibilidad a la gravedad de los hechos.
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