Un año del apagón: el Mercado de Chamberí de Madrid recuerda aquel día histórico de "sorpresa, caos, solidaridad y responsabilidad"
Comerciantes del histórico mercado madrileño relatan en 'Mediodía COPE' la incertidumbre y la solidaridad vividas el día que España se quedó a oscuras

Un año después del apagón: 'Mediodía COPE' recuerda con comerciantes del mercado de Chamberí de Madrid cómo vivieron aquel día
Publicado el
2 min lectura8:02 min escucha
Justo un año después del gran apagón que dejó a España a oscuras, 'Mediodía COPE', con Pilar García de la Granja a la cabeza, se ha trasladado al histórico Mercado de Chamberí en Madrid, con el objetivo de recordar cómo vivieron los comerciantes aquella jornada histórica.
Juan Carlos Sevilla, director gerente del Mercado de Chamberí, recuerda el momento con una mezcla de sorpresa y proactividad. Al constatar que el corte de luz afectaba a todo el barrio, con semáforos apagados y caos en las calles, su primera reacción fue encender el grupo electrógeno.
Gracias a ello, consiguieron dar luz a los servicios generales del mercado, como la iluminación, los ascensores y algunos puntos para cargar móviles, aunque no fue suficiente para los locales individuales.
Sevilla relata el caos que se apoderó de las calles, con "muchísima gente en la calle que no ves habitualmente" y el sonido constante de los cláxones. Sin embargo, lo que más le impactó fue la respuesta ciudadana: "la seriedad y la responsabilidad de la gente atendiendo las órdenes de personas que no son guardias", refiriéndose a los voluntarios que se pusieron a regular el tráfico.
Personas que se han puesto voluntariamente en los cruces a regular el tráfico"
Director gerente del mercado de Chamberí de Madrid
La solidaridad en medio del caos
El gesto más humano de la jornada llegó sobre las cinco de la tarde. Juan Carlos Sevilla cuenta cómo una mujer "preocupada y nerviosa" acudió al mercado porque "necesitaba que el aparato de oxígeno de su padre estuviera cargado".

Fotografía de la Gran Vía sin luz durante el apagón masivo del sistema eléctrico en Madrid
El equipo del mercado no lo dudó: "nos quedaríamos hasta que fuera necesario", le aseguraron, y conectaron el equipo al grupo electrógeno para que pudiera cargarlo.
Pérdidas y soluciones improvisadas
Los comerciantes, por su parte, afrontaron la situación con incertidumbre. Jerónimo Gutiérrez, frutero, pensó inicialmente que era un "apagón normal, del barrio", pero pronto se dio cuenta de la magnitud del problema.
Tuvo que cerrar su puesto sobre las doce y media, lo que provocó que parte del género "se estropeara un poquito", aunque las cámaras generales del mercado, mantenidas por el generador, salvaron la mayor parte de la mercancía.
Para Gutiérrez, la vuelta a casa fue una odisea. Salió del mercado a las tres de la tarde y no llegó a su domicilio en Leganés hasta las once de la noche, un trayecto de ocho horas en medio de un tráfico caótico y sin semáforos.
A pesar de todo, reconoce que las consecuencias pudieron ser peores: "Creíamos que iba a ser peor de lo que fue", admite.
Creíamos que iba a ser peor de lo que fue"
Frutero del mercado de Chamberí de Madrid
En una situación similar se encontró Javier de la Rubia, pescatero del mercado. Para él, el principal problema fue la imposibilidad de despachar al no funcionar las básculas electrónicas. "No podías despachar, no tenías báscula, no tenías nada", explica. Esta circunstancia le obligó a cerrar la tienda y volver a casa.
Afortunadamente, supo improvisar para salvar el producto. Gracias al hielo, consiguió mantener la temperatura del pescado y afirma que no perdió "nada de pescado".
En cuanto al regreso a casa, optó por ir andando hasta Puerto de Toledo, una decisión que le permitió tardar menos que si hubiera cogido el coche.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



