Y, ahora, ¿qué pasa con Afganistán?: “Hay que asumir que los talibanes van a gobernar”
En Mediodía COPE explicamos el futuro del país tras la salida de las tropas occidentales con Antonio Alonso, experto en conflictos en Oriente Medio

Y, ahora, ¿qué pasa con Afganistán?: “Hay que asumir que los talibanes van a gobernar”
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Se confirma lo que se esperaba. Hoy el Gobierno español da por concluída la misión de evacuación de Afganistán. En las próximas horas, España va a recibir en la base de Torrejón de Ardoz en Madrid a los dos últimos aviones que despegaron desde Kabul con soldados, policías y personal diplomático.
Han sido 8 días de vértigo y de jornadas interminables. Tan interminables como las listas de personas que querían salir de Afganistán. España ha conseguido rescatar a más de 2.000 personas, pero aún así mucha gente se ha quedado atrás.
Poco a poco todas las operaciones de rescate del resto de países van llegando a su fin y Afganistán se queda en manos de los talibanes. ¿Y ahora qué? Lo que vaya a pasar es una incógnita.
El país entra en una nueva era. Ya conocemos muchas de las normas impuestas por los “nuevos gobernantes”, restricciones que tanto hombres como mujeres van a tener que acatar.
Aún así, aunque dentro de las fronteras Afganistán siga siendo un territorio gobernado por la ley islámica, de cara al exterior su estrategia debe cambiar. A todos los países les interesa que haya una situación de estabilidad por eso, tal y como cuenta Antonio Alonso, historiador y experto en conflictos en Oriente Medio “comenzarán a realizar lazos de amistad, al menos, con los territorios más cercanos”.
Por ese motivo, tal y como señala el experto “la Unión Europea ha empezado a blanquear a los talibanes” porque saben que “hay que asumir que van a gobernar”.
Las facciones más radicales de los talibanes nunca han llegado a desaparecer de las capitales de Afganistán. Por eso “fue relativamente fácil que en un mes cayeran todas ellas”, tal y como nos dice Antonio Alonso. Además, a ese motivo hay que añadir la financiación que han recibido por la venta del opio. “La religión islámica es muy dura con las drigas pero ellos saben que lo más importante es ganar la guerra santa”, concluye historiador.
Por eso, después de muchos años tratando de solucionar el conflicto en afganistán, según Antonio Alonso, el balance es bastante negativo: “Nos hemos dejado un trillón de dólares y mucha sangre occidental para nada”.



