Los cristianos no se dejan intimidar en la India
Escucha la Firma de José Luis Restán del miércoles 11 de febrero

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La Conferencia de obispos católicos de la India ha elegido a su nuevo presidente, el cardenal Antony Poola, arzobispo de Hyderabad, el primer purpurado de condición dalit, es decir, alguien que ha vivido desde su infancia la marginación de aquellos que en la India son considerados “sin casta”, los llamados “intocables”. La decisión del Papa Francisco de nombrarle cardenal en 2022 fue un mensaje para todo el país, también para la propia Iglesia, en la que a veces persiste el legado de este sistema perverso, difícil de desarraigar. Ahora, la decisión de los obispos de elegirle presidente refuerza ese mensaje, dejando claro que los dalit y los tribales pueden ser líderes en la Iglesia en todos los niveles.
Precisamente al término de su asamblea, los obispos han realizado una importante declaración en la que recuerdan que el artículo 25 de la Constitución de la India garantiza que “todos los individuos tienen igual derecho a la libertad de conciencia y a profesar, practicar y difundir libremente su religión”, evocando además la figura de Mahatma Gandhi, el padre de la nación. Los obispos afirman que se está produciendo un aumento de las desigualdades, de la desinformación, la polarización y la ansiedad relacionada con la identidad y la pertenencia. Denuncian que la negación práctica de los derechos de las minorías debilita el tejido democrático de la sociedad. Por eso se han dirigido al Primer ministro Modi para exigirle que garantice que a ningún ciudadano se le nieguen los derechos fundamentales a la igualdad y a la libertad. A los cristianos que sufren diversos ataques en algunos puntos del país, les piden que, en vez de callar o abandonar su misión, vivan con alegría su propia identidad en todos los ámbitos de la sociedad. La India va a jugar un papel cada vez más importante en el mundo, y los cristianos no se dejan intimidar. Son parte esencial del rostro de esa gran nación.



