Rafael Lozano, científico, sobre el meteorito de Retuerta del Bullaque: "El Estado no tiene potestad sobre los meteoritos. Si alguien encuentra uno en su terreno, prácticamente es suyo"
La historia de la roca de 100 kilos usada durante 30 años para prensar jamones que ahora se vende por piezas y pone en jaque el patrimonio científico

Meteoritos 'La Tarde' 24-03
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Lo que durante tres décadas fue una herramienta para prensar jamones en un pueblo de Ciudad Real ha resultado ser un valioso objeto extraterrestre.
La historia del meteorito de Retuerta del Bullaque comenzó a principios de los años 80, cuando una familia encontró una extraña roca negra y pesada de unos 100 kilos en una finca.
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Pensando que podría ser un resto de la Guerra Civil, la llevaron a casa y le dieron un uso doméstico, tal y como relató Faustino, uno de sus descubridores, a Europa Press.
En los pueblos, cuando se hace la matanza, a los jamones hay que ponerles peso, y "cuanto más peso se les ponga, mejor". Por ello, "una cosa que era tan pequeña y pesaba tanto es para la utilidad que le hemos dado para prensar los jamones", explicó a Europa Press Faustino, un vecino de Retuerta, cuando encontró esa roca.
Una cosa que era tan pequeña y pesaba tanto es para la utilidad que le hemos dado para prensar los jamones"
Vecino del Retuerta de Bullaque
No fue hasta 2011, tras ver una noticia sobre meteoritos, cuando la familia decidió consultar a especialistas, confirmando que lo que habían llamado "el meteorito" durante 30 años era, en efecto, una roca espacial.
Un tesoro del cinturón de asteroides
Los análisis confirmaron que la roca era un meteorito metálico procedente del cinturón de asteroides situado entre Marte y Júpiter, que probablemente impactó en la Tierra hace decenas de miles de años. Así lo ha explicado 'La Tarde' de COPE el científico del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), Rafael Lozano, a la periodista Pilar García Muñiz.
Un meteorito, según Lozano, es "un ejemplar rocoso o un metal que se forma fuera de la Tierra", a través del mismo proceso de acreción planetaria que formó nuestro mundo.

Fotografía de un meteorito
Aunque se suele pensar en rocas enormes, los meteoritos pueden tener todos los tamaños, desde polvo cósmico hasta cuerpos gigantescos. Para un ciudadano, distinguirlo de una piedra común es casi imposible sin análisis.
Lozano aclara que para confirmar que un trozo de hierro es un meteorito se deben realizar pruebas específicas: "Lijarlo, pulirlo hasta que salga brillo y atacarlo con una solución ácida". Este proceso revela unas figuras geométricas únicas, las figuras de Widmanstätten, que son la firma inconfundible de un meteorito metálico.
El vacío legal que amenaza el patrimonio
La historia del ya conocido como 'meteorito jamonero' no terminó en un museo. La familia, como propietaria legal, decidió venderlo y hoy se comercializa en láminas por internet.
Este caso destapa el gran vacío legal que existe en España respecto a estos materiales. Rafael Lozano ha sido tajante al respecto: "El Estado no tiene potestad sobre los meteoritos. Si alguien encuentra uno en su terreno, prácticamente es suyo".

Esta es una imagen de un meteorito perteneciente a la colección de minerales del Museo Real de Ontario.
El científico del IGME ha recordado casos similares, como el del meteorito de Zaragoza, de 163 kilos, que fue troceado y vendido, o el de Colomera (130 kg), que tras un litigio de cinco años fue devuelto a los herederos de su descubridor después de pasar casi un siglo en el Museo de Ciencias Naturales. "Con eso ya queda bastante claro que no hay a día de hoy una legislación que lo proteja y que permita que sea conservado en museos para fines científicos", ha sentenciado Lozano.
A día de hoy, no hay una legislación que lo proteja y que permita que sea conservado en museos para fines científicos"
Científico del Instituto Geológico y Minero de España (IGME)
Un mercado al alza
Este panorama ha impulsado un creciente mercado de coleccionistas fascinados por poseer un fragmento del espacio. Según datos expuestos en el programa de COPE, los precios varían enormemente según la rareza y procedencia, desde los 40 dólares por una pequeña moldavita hasta los 4,5 millones de dólares pagados por un meteorito marciano.
El principal atractivo para los compradores, según Lozano, es "tener un trozo de material extraterrestre en mi casa".
Este interés comercial se refleja en eventos como la Feria de Minerales y Fósiles de La Unión (Murcia), que se ha consolidado como una de las más importantes de Europa. En su próxima edición, del 2 al 4 de abril, expondrá el que se presenta como el meteorito más grande conservado en España, convirtiéndose en un gran atractivo para coleccionistas y turistas. En la feria, los visitantes también podrán adquirir todo tipo de minerales y fósiles.
Sin embargo, los científicos advierten del riesgo que supone este auge comercial. Para Lozano, "el interés económico hace perder" patrimonio, ya que el material "se acapara por unas personas que no lo van a estudiar".
La información que contienen estas rocas sobre la formación del sistema solar es incalculable, pero si no se dispone del material para investigarlo, concluye el experto, "difícilmente lo podemos hacer".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




