Boletín

Los nuevos esclavos

La Guardia Civil desarticula una organización que explotaba a rumanos y moldavos que cobraban 150 euros al mes. Sucesos en La Tarde

Audio

 

Cruz Morcillo | Pablo Muñoz

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 18:59

Vivían como esclavos, con jornadas de trabajo durísimas y sin descanso. Y tan solo cobraban entre 150 y 200 euros al mes por estar de sol a sol cogiendo fresas, aceituna, uva u otros frutos en varias provincias españolas. Son rumanos y moldavos a los que una organización criminal captaba en su país para las campañas agrícolas. La mayoría de los empresarios españoles pagaban el jornal legal, pero la organización se quedaba la mayor parte de ese dinero.

Hasta que la Guardia Civil ha logrado desarticularla. Ha detenido a 16 personas y aunque ha detectado a 145 víctimas, se sospecha que hasta 600 personas podrían haber pasado por esta red que obtenía casi un millón de euros al mes con sus prácticas de semiesclavitud. Llegaron a captar a familias enteras. De esta red hablan en La Tarde Cruz Morcillo y Pablo Muñoz.

Semiesclavitud o esclavitud total en la que estaban viviendo estas personas. ¿Cómo los captaban?

Con engaños, les prometían una vida de trabajo con buenos sueldos, de campaña en campaña por distintos cultivos agrarios. Luego los trasladaban a zonas de explotación laboral donde tenían que trabajar con absoluta precariedad. Vivían hacinados y sin ningún respeto por unas condiciones mínimas. Además del engaño se valían de ofertas de trabajo en Internet con falsas promesas de empleo.

Cinco empresarios españoles que actuaban en connivencia con esta organización

¿Dónde los conducían?

La operación se ha saldado con la detención de 16 personas, once de origen rumano, en las provincias de Jaén, Huelva, Córdoba, Badajoz y Albacete, todos ellos presuntos integrantes de la organización criminal investigada, los cuales realizaban labores de captación, traslado y control de las víctimas.

¿Todos los explotadores eran extranjeros?

No, también hay cinco empresarios españoles que actuaban en connivencia con esta organización

¿Qué se sabe de las víctimas?

De las más de 145 víctimas detectadas, se ha conseguido identificar y liberar a 18 de ellas, todas de nacionalidad rumana y moldava, siendo posteriormente trasladadas a distintas ONG. Hay un segundo tipo de víctimas, según la Guardia Civil,  la mayoría de empresarios que pensaban que estaban realizando contrataciones legales y abonaban el salario según convenio a la organización criminal que actuaba como empresa intermediaria.

¿Cómo vivían?

En condiciones de semiesclavitud y de precariedad extrema, llegando en alguno de los casos a pasar varios días sin poder comer. Los hacinaban en furgonetas como ganado y vivían en naves y poblados chabolistas. De ahí los llevaban al tajo y tenían también una especie de supermercados paralelos creados por la organización en los que les cobraban precios tres o cinco veces superior al real. Todo eso se lo descontaban de su sueldo hasta llegar a cobrar solo 150 euros al mes.

La organización podía llegar a facturar más de un millón de euros al mes

¿Tenían papeles?

A las víctimas de nacionalidad moldava les retiraban su documentación original y les proporcionaban pasaportes y documentación de ciudadanos de Rumanía, con el fin de simular una situación de estancia regular en el país. Además contraían una deuda inicial entre otros por los precios abusivos de transportarlos.

¿Y de la organización qué se sabe?

Los principales miembros de la organización disfrutaban de un alto nivel de vida, llegándose a acreditar a la largo de la investigación que este grupo criminal podía llegar a facturar mensualmente más de 1.000.000 de euros de las empresas en las que las víctimas se encontraban desarrollando su actividad laboral.

También han sido intervenidos cinco vehículos, con los que la red realizaba los traslados de las diferentes víctimas, así como otros dos de alta gama, utilizados por los líderes de la organización para sus diferentes desplazamientos.

Se han practicado 150 declaraciones a potenciales víctimas del delito de trata de seres humanos con fines de explotación laboral, para lo que fue necesario contar con el apoyo de más de veinte traductores del idioma rumano/moldavo, dado que gran parte de las víctimas no entendían el idioma español.

¿Decíais que hay futuro para estas víctimas. ¿Cómo, cuál es ese futuro?

Uno de los mayores logros de la investigación es que, gracias a las gestiones realizadas por el Equipo de Trabajo, actualmente, una parte de las víctimas del delito investigado se encuentran trabajando y se han integrado plenamente en el ámbito laboral, gracias a la colaboración de ONG y de un empresario del ámbito de la explotación de los frutos rojos en la provincia de Huelva en diferentes campañas agrícolas de España.

Lo más