Radiografía de la situación demográfica de España frente a la baja natalidad
Nos desgrana más claves en 'La Mañana Fin de Semana' Albert Esteve. Es el director del Centro de Estudios Demográficos

Escucha la entrevista a Albert Esteve, director del centro de estudios demográficos, en 'La Mañana Fin de Semana'
Madrid - Publicado el - Actualizado
2 min lectura6:49 min escucha
La población española sigue creciendo y lo hace fundamentalmente por la llegada de migrantes. El año 2025 terminó con casi 49,5 millones de habitantes empadronados gracias a un saldo migratorio exterior positivo, lo que significa que llegaron a España 626.000 personas más de las que se fueron.
Así lo ha explicado Albert Esteve, director del Centro de Estudios Demográficos, en el programa La Mañana de Fin de Semana de la COPE, donde ha subrayado que sin esta aportación, el país "estaría perdiendo varias decenas de miles de personas al año porque fallecen muchas más personas de las que nacen".
Un crisol de orígenes
El origen de los inmigrantes que llegan a España es muy diverso y ha variado con el tiempo. Si a principios de siglo procedían mayoritariamente de África, como Marruecos, y de la Europa del Este, ahora los principales emisores son de América Latina. No obstante, Esteve destaca que el reparto es "casi del mundo mundial", incluyendo también a ciudadanos europeos como "franceses, alemanes, italianos" y también "gente de Asia". De hecho, el 14% de la población actual tiene nacionalidad extranjera y el 19% ha nacido fuera de España.
El desafío de la integración
Esteve ha señalado que el proceso de integración de la población migrante es uno de los grandes retos. Las personas necesitan para desarrollarse "el capital familiar, el capital social, el capital educativo", entre otros. La falta de acceso a estos recursos, junto con barreras como el idioma o la ausencia de redes, puede dar lugar a "categorizaciones, estigmatizaciones, discriminaciones".
Sin embargo, el experto se muestra optimista y recuerda que la teoría y la historia demuestran que estas dificultades se reducen con el paso del tiempo. Según Esteve, "la teoría también dice que con el tiempo esas esas barreras se van se van haciendo más pequeñitas". Esto se acelera a medida que las segundas generaciones, los hijos de los inmigrantes, "van a las escuelas y ven, pues, que son tan o más aplicados que los locales", logrando que la diversidad de orígenes se naturalice en la sociedad.

Cayuco con migrantes
El director del Centro de Estudios Demográficos ha explicado que no todos los colectivos siguen el mismo patrón. Mientras algunos, como los latinoamericanos, "se están mucho más abiertos", otros tienden a generar sus propios "ecosistemas económicos", como es el caso de algunas comunidades asiáticas que están "más cerradas". Por ello, considera que "hay algunos nacionalidades que [...] fluyen, que rápido se integran [...] y otras porque, a lo mejor, a veces están como más cerradas, generan sus propios ecosistemas".
Esteve concluye que España es un laboratorio perfecto para analizar este fenómeno. "España, en este sentido, es muy interesante, como mínimo, académicamente, ver cómo toda esta gran diversidad de origen, si habrá un patrón uniforme para todos los grupos o vemos que unos van más para aquí y otros van para allá", ha afirmado.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



