La foto: “ Quiere escribir la bailarina con su cuerpo un aljamiado que condense los secretos de la historia”
Escucha la foto del día de Fernando de Haro

Madrid - Publicado el - Actualizado
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La foto que me ha llamado la atención la he visto hoy en la Vanguardia, ilustrando una noticia sobre lo que pueden hacer los escolares al acabar las clases. El retrato es un contrapicado suave, vemos la escena de abajo arriba. La luz entra por un gran ventanal con cristales translucidos. Blanca la luz, blanca las paredes, blanca una joven que quiere bailar, blanca entre el jazmín y el nardo. La joven, a la que no se le ve la cara, levanta una pierna con calza alba, la levanta hasta una barra alta. La cabeza agachada, el pie hacia el cielo y encima del pie una mano con dedos como mariposas. Se dobla y se retuerce la joven buscando hacer de su cuerpo un poema con el tiempo y con el gesto, un poema en el aire con las palabras y los versos más precisos, quiere dibujar un arabesco definitivo. Quiere escribir la bailarina con su cuerpo un aljamiado que condense los secretos de la historia, para luego dejarlo disolverse, efímero como un instante de brisa. Hacen falta horas en la barra y delante del espejo para que el favor, la bendición, el blanco recibido, pueda llegar a florecer entre el jazmin y el nardo. Cuanto más inesperado, más extraño, más imposible es el don regalado a la joven bailarina más pule ella, más limpia y cincela el gesto y el aire.



