La foto: “La devastación del tiempo convierte el verde del heno en paja para prender la candela”
La foto: La devastación del tiempo convierte el verde del heno en paja para prender la candela

Madrid - Publicado el - Actualizado
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La foto que me ha llamado la atención la he visto hoy en La Vanguardia. Es la foto de un coche de color naranja pálido, naranja descolorido. Un viejo modelo de un antiguo tiempo en el que montábamos en coches cuadrados. El utilitario descansa en una acera muy ancha rodeado de algunos cascotes. Las ruedas gastadas, las llantas dispares. El capó abierto hacia adelante, más que abierto desencuadernado, suplicante, a punto de desprenderse. El maletero también enseña intimidades, como las puertas de alante y de atrás. La tapicería original desapareció hace tiempo. El guardabarros, separado de la chapa, yace en el suelo, como una dentadura postiza que no encaja. Es la foto de una devastación, una onda expansiva ha acabado con la poca vida que le quedaba al carro. La guerra ha adelantado la labor del tiempo. La devastación del tiempo convierte el verde del heno en paja para prender la candela, borra la memoria de los nombres, pudre las amistades con el gusano del resentimiento. Hay muchas devastaciones que no necesitan explosiones, devastaciones alimentadas por el descuido, por la pereza, por ya sabes que te quiero, no me lo vuelvas a preguntar, tanta devastaciones alimentadas por la costumbre, por el siempre ha sido así, que le vamos a hacer, es ley de vida, tendrás que hacer el duelo, como si la palabra duelo fuera un ünguento mágico. Tantas devastaciones hasta la última, la que deja que las rosas florezcan cuando tú ya te has ido. En la parte de atrás del coche un joven intenta reparar lo que parece irreparable. No se rinde a la devastación. No ha sido él quien ha decidido luchar, han sido sus tripas.



