

"Esta es una guerra que le está dando bazas a Irán y a Putin. Es un horror de guerra como todas las guerras, pero estratégicamente es un desastre"
Escucha el monólogo de Fernando de Haro del sábado 14 de marzo
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Muy buenos días desde Maiduguri. Maiduguri es una ciudad que está al noreste de Nigeria. Y tú te preguntarás, ¿y qué hace Fernando de Haro en Maiduguri? Pues estoy grabando uno de los documentales que normalmente grabo.
Maiduguri, como te digo, está en el noreste, en el estado de Borno, en Nigeria. Nigeria es un país muy grande, tiene 240 millones de habitantes, está en África occidental, va a ser un país que dentro de muy poquito, va a ser el que, después de la India y China, tenga más población, o sea, va a ser el país en tercer lugar por población en el mundo.
¿Y por qué estoy aquí? Bueno, pues porque aquí hay una intensa persecución a los cristianos en la zona norte del país. El país tiene un 50% de cristianos y un 50% de musulmanes. En la zona norte hay una mayoría musulmana desde hace ya 15 o 20 años. El Islam se ha ido transformando en un islamismo muy antipático o muy ideológico que quiere, bueno, sofocar la vida pública de los cristianos. Es decir, es una presión constante. No se ve, pero está. Es decir, aquí, por ejemplo, estamos en el Ramadán, eh, nadie o prácticamente nadie, come o bebe agua hasta que no se pone el sol y si vas por ciertos barrios comiendo, pues te miran muy mal y te van a hostigar.
Esta zona de Nigeria, ya digo, es una zona con un islamismo creciente. La ley que se aplica es la ley islámica. Pero no es solo ese problema, no es solo que haya aquí, digamos, unos políticos islamistas, es que la persecución es tan intensa en Nigeria que, bueno, al año son asesinados entre 5000 y 7000 cristianos, se queman miles de iglesias. ¿Por qué? Bueno, pues porque aquí hay un grupo terrorista muy sanguinario que se llama Boko Haram, que cogió fuerza hace 13 o 14 años. Seguramente has oído hablar de él, que se ha ido extendiendo. Ahora hay un Boko Haram que se ha convertido en el Estado Islámico de África occidental. Y Boko Haram controla territorios, cobra impuestos, secuestra a personas y especialmente tiene una fijación con atacar a cristianos.
Aquí en el estado de Borno, Boko Haram controla amplios territorios. De hecho, donde estoy, la ciudad de Maiduguri es una ciudad segura. Lo que pasa que a 7-8 km de aquí acaba la seguridad porque el Ejército no controla el territorio. De hecho, para llegar aquí hay que venir en avión porque no se puede venir por carretera porque no es segura. Bueno, desde hace ya años Boko Haram está secuestrando a mujeres. Yo he venido a escucharlas y la verdad es que las historias que estoy escuchando te parten el alma. Son las historias de mujeres que han estado secuestradas durante 4, 5 años, 6 años, 7 años. Mujeres convertidas en esclavas. Convertidas en esclavas para los trabajos más denigrantes y convertidas en esclavas sexuales de los combatientes con los que son obligadas a casarse. En algunos casos, también, a las mujeres a las que estoy entrevistando se les ha obligado a combatir bajo la bandera negra de Boko Haram. Son mujeres cristianas, muchas de ellas a las que Boko Haram intenta convertir al Islam. Y lo sorprendente, hace unas horas estaba hablando con una de ellas y me decía: "Mira, yo no me convierto al Islam. Yo soy cristiana, Jesús es mi salvador. Yo no quise nunca convertirme". Hicieron eh todo lo que pudieron para forzarlas a convertirse. Y escuchar estas historias es estremecedor, porque es difícil pensar en algo más humillante, más denigrante, más contrario a la dignidad humana, más feo, más perverso. Es difícil pensar en algo peor que esto.
Cuando hago estas entrevistas a estas mujeres que han sufrido mucho y siguen sufriendo mucho, porque el problema no se acaba al volver a casa, porque hay heridas, muchas de ellas pues tienen un shock postraumático y oyen disparos y temen otra vez que venga Boko Haram. Pero con las que he hablado, tienen una vida luminosa y se ríen y tienen ganas de vivir y de sacar a sus hijos adelante y te hablan de su fe, que es una fe sencilla. La verdad es que es sorprendente.
Es sorprendente hasta dónde puede llegar el hombre en su voluntad de hacer daño y hasta dónde puede brillar la luz de mujeres como estas.
"La guerra no va bien"
Y desde aquí, se sigue también lo que está sucediendo en la guerra de Oriente Próximo. Dos semanas ya del inicio de la guerra. La guerra no va bien. Seguramente, Trump querrá acabarla si es posible pronto, pero quien no está interesado seguramente en acabar la guerra ahora es Irán. Israel querrá destruir todo el armamento de Irán. Seguramente, no tiene como objetivo el cambio de régimen. Pero es que ahora a quien le interesa la guerra es a Irán. ¿Por qué? Bueno, pues porque Irán está optando por lo que los especialistas llaman una escalada lateral.
¿Y qué es eso de una escalada lateral? Pues una cosa muy sencilla, tú no tienes la capacidad de combatir con países con más fuerza militar, pero sí puedes hacer daño de otra manera. Es la guerra simétrica. ¿Y qué es lo que está haciendo Irán? Cerrando el estrecho de Ormuz. Y ahí hace un daño tremendo a la economía. Hace unas horas, Pete Hegseth, secretario de Defensa estadounidense, ha dicho que no hay que preocuparse por lo que sucede en el estrecho de Ormuz.
¿Cómo que no hay que preocuparse si no sale petróleo? ¿Cómo que no hay que preocuparse si tenemos el barril a 100 dólares? De una forma muy fácil, con drones y con lanchas rápidas, Irán está cortando el estrecho de Ormuz y esto le interesa mucho a Irán. Y bueno, se van a liberar los 400 millones de barriles que hay en las reservas internacionales, pero a ritmo de 2 millones de barriles diarios. Claro, eso no significa nada en el mercado. Y Estados Unidos, en medio de este lío, dice que durante unos días levanta las sanciones, levanta el embargo al petróleo ruso, con lo cual, al final, sale ganando Putin.
Esta es una guerra que le está dando bazas a Irán y que le está dando bazas a Putin. Es un horror de guerra como todas las guerras, pero estratégicamente es un desastre.
elecciones en castilla y león: 3 incognitas sobre la mesa
Y de lo nuestro, ¿qué? Pues nada, jornada de reflexión. Veremos cómo acaban las elecciones mañana en Castilla y León, ¿no? Castilla y León. Tres incógnitas sobre la mesa: cuánto sube o cuánto baja el PP. Las cosas pueden fluctuar, en un diputado o en dos diputados fácilmente por el modo de asignar a los procuradores.
La otra incógnita es si aguanta efectivamente, como dicen las encuestas, bien el PSOE; sería una paradoja que el candidato menos sanchista al final sea el que saque el mejor resultado.
Y luego está el tema de Vox, si llega al 20%. Vox ha estado, de momento, paralizando las investiduras. Hombre, lo normal es que después de los resultados de Castilla y León, no siga bloqueando las investiduras del Partido Popular porque seguramente muchos de sus votantes han votado Vox porque son gente de derechas y quieren gobiernos de derechas".



