

Ángel Expósito: "El mundo, a partir de ahora, va a ser diferente; Europa ha recolocado ya sus prioridades"
- 2 min lectura
Nunca pensé que esta generación fuéramos a vivir, tan cerca, una guerra así. Se cumple un mes desde que el psicópata de Putin ordenó la invasión de Ucrania. Un mes desde que este zar de todas las Rusias 2.0, este Stalincito, decidió declarar la guerra a lo bestia contra el país vecino.
Unos días antes de que comenzara el intento de invasión estábamos en Kiev. Cuando Estados Unidos ya había ordenado la evacuación de sus nacionales y diplomáticos. Jamás pude imaginar, pisando la plaza Maidan, que iba a estallar una guerra como la que estamos viendo en directo en nuestros teléfonos móviles.
Lo que sí respirábamos alli era el deseo de libertad frente al miedo al soviet. Los mayores de 30 años que vivieron aún en la Unión Soviética frente a los jóvenes deseosos de ser europeos de verdad. Como suele ocurrir, el infierno de las bombas, los misiles y el miedo de las caravanas de refugiados coinciden en el tiempo con la esperanza, la ayuda humanitaria y la solidaridad. Como mi amigo Pepo Puigcendolas y sus colegas que acaban de regresar de la frontera entre Polonia y Ucrania.
Ese éxodo de refugiadas ucranianas con sus hijos y con ancianos se ha convertido en el mayor éxodo de la historia en menos tiempo. Cuatro millones de personas han huido de su casa en sólo un mes. Para que te hagas una idea, de la guerra de Siria escaparon 5 millones en 8 o 9 años. De Venezuela han salido seis millones en 5 años. De Ucrania, cuatro millones de almas en un mes. Pepo me cuenta quién ha vuelto con ellos.
Sin duda, esa gente ve el futuro con la esperanza de seguir con vida, pero el tema de fondo es ¿Y ahora qué? Porque evidentemente el mundo va a ser diferente. Nuestra Europa ha recolocado sus prioridades. ¿Habremos aprendido las lecciones que nos deja esta bestialidad en materia energética y de seguridad? ¿Cómo se ve el horror de la guerra tan desde cerca? Escucha a Pepo. Acaba de volver de allí. Se cumple un mes del inicio de la invasión rusa sobre Ucrania. Un mes de la guerra total en la puerta Este de nuestra Europa.
¡Ah! Y mi posdata. La primera guerra en nuestro móvil y en directo. Cada víctima lleva una cámara de televisión en el bolsillo. Le he preguntado a mi amigo Pepo por una imagen. Esa foto que jamás, en su vida, borrará de su memoria. La guerra y la esperanza. Lo peor y lo mejor de la condición humana. La bestialidad y la solidaridad. El odio y el supremacismo frente a las refugiadas y sus hijos. El futuro de esas refugiadas y sus hijos frente a sus maridos o padres defendiendo Ucrania de la bestialidad de Putin.



