

Ángel Expósito: "Esto sólo lo pueden parar los oligarcas rusos que son ricos gracias a Putin"
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Continúa el horror de la guerra total en la puerta Este de Europa. Putin prosigue intentado aplastar Ucrania. Y a los ucranianos civiles, mujeres y niños. Se apuntan algunas condiciones para un alto el fuego; se rumorea sobre corredores humanitarios, se plantea una nueva ronda de negociaciones y sigue el éxodo de millones de almas y los bombardeos.
Me quiero detener en tres perspectivas del infierno: la corte de la bestia; nuestro Consejo de Ministros y mi sensación mezcla de miedo y envidia. El mismo día que ordenaba la invasión de Ucrania, Putin convocó en el Kremlin a algunos de sus principales empresarios. Eran trece plutócratas cuyas fortunas han sido alumbradas al calor del gobierno ruso. Una semana después del estallido del conflicto las empresas con sede en Moscú se encuentran con sus cotizaciones congeladas en bolsa y el rublo, en caída libre.
Leo a Beatriz Echazarreta y a Guillermo Gines en ABC. Los oligarcas son unos de los principales objetivos de esta ofensiva, ya que representan alrededor del 35% del PIB del país. Sólo este grupo es más de un tercio de la economía de toda Rusia.
De aquellos trece multimillonarios que se reunieron con Putin, solo uno se ha ‘rebelado’. Eso sí, ha sido el hombre más rico de Rusia, Alexey Mordashov, que ha apelado a la paz. Es el presidente de un conglomerado de empresas metalúrgicas, energéticas y mineras y ha renunciado a su participación en el grupo turístico alemán TUI.
Hace poco leí que estos oligarcas multimillonarios podrían detener a la bestia. Pero el profesor Florentino Portero me dejó una idea clara. Estos hombres son megarricos, precisamente, por Putin. No al revés. El monstruo y su rebaño. Ahora me hago un regate. Vuelvo a España y bajo hasta el nivel de nuestro consejo de ministros. Recuerda a Ione Belarra este finde.
¿Y está señora sigue en el Gobierno? No porque la echen -que también- sino por su propia dignidad. ¿Cómo es posible que no dimitan? Ione Belarra, Irene Montero, Garzón y un tipo catalán que anda por ahí y que dicen que es ministro de Universidades.
Recordemos que Podemos gobierna con el PSOE en España, pero también en la Comunidad Valenciana, Baleares, La Rioja, Valencia, Barcelona, Palma de Mallorca, en Navarra con Batasuna, etc, etc. ¿Van a romper con su socio de la guerra? ¿Y aún queremos que se fíen de nosotros? ¿Qué Joe Biden y el resto de países europeos nos tengan en cuenta?
Por cierto si el PSOE y PP son "partidos de la guerra", me pregunto: ¿Podemos qué es? ¿Hay que volver a recordar los orígenes en Venezuela o las contradicciones del dinero iraní en la televisión de Pablo Iglesias?
La invasión de Ucrania me produce miedo, pena, asco y envidia. Por este orden. Por un lado, la salvajada del ejército de un lunático me provoca miedo. No sé si desde esta parte del mundo podremos hacerle frente con normas, reglas y sanciones. Por otra parte me da pena. Otra vez un infinito drama de refugiados, ahora, en la puerta de casa.
Y siento asco. Y hasta odio y vergüenza al ver donde puede llegar la condición humana. Qué nivel de crueldad, salvajada y cinismo puede alcanzar un monstruo rodeado de oligarcas, de pelotas disfrazados de embajadores. De cobardes. Porque el dictador y su corte son muy cobardes. Y no te digo tanto miserable mediocre escondido bajo la dictadura del tirano con sus medias tintas.
¡Ah! Y mi posdata. Y también tengo envidia. Veo a esa gente de Ucrania bajo las bombas y se me pone la piel de gallina porque no creo que aquí fuéramos capaces.
Lo que está en juego es un modelo de civilización y sociedad. Europa y nuestra forma de vida. Se trata de la libertad frente al sátrapa. De los derechos humanos frente a la guerra brutal. De la Unión Europea frente al soviet solo que, en vez de comunistas, son millonarios enfermos de corrupción a los que, por cierto, hemos dejado campar a sus anchas por su dinero, su gas y su petróleo. Él y sus oligarcas.
Y me pregunto. Cuando esta bestia decida que ha terminado de arrasar Ucrania, ¿qué? ¿Cómo se reconstruye el odio y la miseria?



