Francesc Gascó, paleontólogo: "El Spinosaurus es una especie de dinosaurio nueva; los fósiles originales fueron destruidos por un bombardeo durante la Segunda Guerra Mundial"
El hallazgo de una nueva especie de Spinosaurus en África reescribe la historia de estos depredadores y confirma que sus descendientes directos, las aves, siguen entre nosotros

El paleontólogo Francesc Gascó en 'Herrera en COPE'
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El paleontólogo, científico y divulgador Francesc Gascó, también conocido como Paco Zoic, ha compartido en el programa Herrera en COPE los detalles de uno de los hallazgos más fascinantes de su carrera: los restos de una nueva especie de dinosaurio, el Spinosaurus mirabilis. Gascó, que ha publicado el único manual en español sobre la historia de la paleontología, formó parte de la expedición que en 2022 descubrió en Níger a este enigmático animal sobre el que existían numerosas incógnitas.
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Francesc Gascó | Un café con Alberto Herrera
Un descubrimiento 'maravilloso' en África
Para un paleontólogo "muy de campo" como Gascó, la experiencia fue inigualable. "Imagínate lo que es para alguien que ya disfruta excavando en zonas como Teruel, Cuenca, Guadalajara o Valencia, que de repente te ves inmerso en una expedición al centro de África", ha relatado. Durante tres meses, el equipo vivió en tiendas de campaña a pocos metros de donde afloraban los fósiles, culminando en el descubrimiento de una especie completamente nueva.
Lo que hizo único a este hallazgo fue la inmediatez de la revelación. Allí mismo, en el campo, encontraron una característica que dio nombre a la especie, mirabilis (maravilla): una cresta, una especie de "cuerno de unicornio" en los huesos craneales que no poseía ningún otro dinosaurio conocido. "Muy pocas veces en el campo puedes tener algo tan visual que te está diciendo, 'has encontrado algo completamente nuevo para la ciencia'", ha confesado Gascó, recordando el momento con gran emoción.
El género Spinosaurus ya era conocido, en parte por su misteriosa historia. Los fósiles originales de la primera especie, Spinosaurus aegyptiacus, fueron destruidos en un bombardeo en Múnich durante la Segunda Guerra Mundial. Hallazgos más recientes en Marruecos revelaron un animal "más larguirucho, más paticorto", lo que generó una broma recurrente en internet sobre cómo su forma cambiaba con cada nuevo descubrimiento.
Del fósil a la pantalla: la fascinación por los dinosaurios
La fascinación por los dinosaurios se refleja en el éxito de producciones como la reciente serie documental de Netflix, que ha batido récords de audiencia en más de 60 países. Según ha explicado el profesor de comunicación audiovisual Alberto Nahúm García, parte de su atractivo reside en los "avances tecnológicos que nos permiten recrear de una forma muy fotorrealista". Este elemento, sumado a un gran valor de producción, permite al público sentir que está "viendo cómo era la vida hace no sé cuántos millones de años".

Imagen de recurso de restos de dinosaurios en el desierto de Gobi
Gascó celebra estas producciones por atraer la atención del público, pero recuerda que siempre hay una parte de ficción. Las reconstrucciones se basan en la anatomía tangible de los fósiles y se completan usando información de parientes. "Al final, las reconstrucciones no dejan de ser hipótesis de trabajo que a veces aguantan el paso del tiempo y otras veces hay que reformularlas", ha señalado. Son una manera de enseñar al público lo que la ciencia conoce en el momento actual.
Extinción, resurrección y el legado vivo
Sobre la extinción de los dinosaurios, Gascó ha explicado que ya no es el gran misterio de antes. El impacto de un asteroide hace 66 millones de años es la causa más aceptada, aunque persiste el debate sobre si algunas especies ya estaban en declive. Lo que sí ha cambiado radicalmente es la percepción de estos animales, que pasaron de ser vistos como "experimentos fallidos" a organismos complejos y bien adaptados.
El mayor cambio de paradigma es saber que no todos se extinguieron. "Las aves son los últimos dinosaurios que quedan", ha afirmado el paleontólogo. Esto incluye desde las gallinas y los pavos hasta los colibrís. Además, ha desmentido el mito de que todos los dinosaurios fueran gigantes; los hubo de todos los tamaños y con estilos de vida muy diversos, no solo titanes como el Tiranosaurio rex.

Imagen de recurso de un paleontólogo trabajando sobre restos de dinosaurios
La idea de revivir un dinosaurio, popularizada por el cine, es "prácticamente inviable a día de hoy", según Gascó. El ADN no se conserva durante 66 millones de años y, aunque la ingeniería genética pudiera crear algo parecido, "jamás será al 100 por 100 el animal real" debido a la ausencia de su ambiente y del aprendizaje de sus congéneres.
En España, también contamos con un rico patrimonio paleontológico en zonas como Teruel, Cuenca o La Rioja. Gascó ha destacado un hallazgo como emblema nacional: el Concavenator corcovatus, un dinosaurio carnívoro de Cuenca con una joroba distintiva en la cadera. Mientras tanto, grandes enigmas como su comportamiento o sus sonidos reales siguen siendo un desafío para la ciencia, un campo donde, como ha demostrado Gascó, todavía quedan muchas maravillas por descubrir.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



