

"Donald Trump está en Irán como Tom Hanks en 'Esta casa es una ruina': atrapado en una promesa que no se cumple"
Escucha el monólogo de Rubén Corral del martes 31 de marzo
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Tenemos en la calle o vamos a tener a la Procesión del Perdón en León, en la que participan 16 internos e internas del Centro Penitenciario como braceros. El Santo Rosario del Dolor de Logroño con la Virgen del Rosario portada solo por mujeres. La procesión de la Hermandad Universitaria de Salamanca. En Burgos hacen su estación de penitencia el Rosario Penitencial y Cristo de los Faroles. En Cáceres, a Jesús Despojado. En Valladolid, el Encuentro de la Virgen con el Cristo Camino del Calvario y la de la Peregrinación de La Promesa. En Córdoba, hacen estación de penitencia seis hermandades. En Granada, salen La Lanzada, Vía Crucis, La Esperanza y La Canilla. En Málaga, procesionan Rocío, Las Penas, Nueva Esperanza, Estrella, Rescate y la Sentencia. En Sevilla van a disfrutar con El Cerro, San Esteban, La Candelaria, San Benito, Los Javieres, El Dulce Nombre, Los Estudiantes y Santa Cruz. Y así podríamos seguir porque hoy en prácticamente cada lugar de España tenemos una procesión.
Pues en este Martes Santo hay dos preguntas que se repiten constantemente: la primera de ellas es qué tiempo nos espera para los próximos días y la respuesta es que la situación va mejorando en el norte —subirán un poquito las temperaturas, aunque seguirá haciendo fresquito— y se mantiene estable —con sol— en el sur y el Levante.
La segunda pregunta que nos hacemos todos es cuándo va a terminar la guerra y empezarán a bajar los precios del petróleo, de la gasolina, del gasoil... O de la cesta de la compra. Hoy nuestro compañero Álvaro García lamentaba que un filete de bonito y otro de merluza se le dispararan por encima de los 30 euros.
Las consecuencias de la guerra de Irán llegan incluso al euríbor, que tras meses de estabilidad ha vuelto a subir. Cerró el mes de marzo en el 2,565%, muy por encima del 2,221% que marcó en febrero. Te lo traduzco: para una hipoteca media de 180.000 euros, si te toca revisión anual, que sepas que hay que pagar 150 euros más al año, pero si tu revisión es semestral, tendrás que pagar unos 300 euros más al año. Estamos notando todos la subida.
Y la respuesta a la pregunta de cuándo acabará la guerra es incierta. Quizás nadie lo sabe. Verás, en una de las primeras pelis de éxito de Tom Hanks, 'Esta casa es una ruina', al protagonista le estafaban vendiéndole una casa que en apariencia era de cuento de hadas, pero realmente era un desastre y no había quien viviera en ella. Tom Hanks contrataba a una empresa para que le hiciera la reforma con la promesa de que las obras durarían dos semanas. Y así iban pasando los meses. La reforma seguía sin ejecutarse y los responsables de la obra le contestaban siempre lo mismo: la casa estará lista en dos semanas. Salvando las distancias y sin ánimo de querer frivolizar, esto es lo que está ocurriendo con la guerra de Irán. Netanyahu —el comprador— le vendió a Trump la idea de que una intervención en Irán sería rápida y que tendría muchos beneficios para todas las partes implicadas. Evidentemente, derrocar al régimen de los ayatolás devolvería la libertad al pueblo iraní, pero intervenir en Irán significaría una mayor seguridad para Israel y oportunidades de negocio para Estados Unidos y Trump.
El petróleo iraní, que principalmente va a China —que es su principal cliente—, empezaría a ir en mayor volumen a Washington. De esta forma, Trump debilitaría a su rival comercial más importante. A ojos de Trump, la jugada era perfecta y la guerra terminaría en dos semanas. El tiempo ha ido pasando, la situación se ha ido enquistando y lo que nos dicen cada día desde la Casa Blanca es que la guerra terminará entre 4 y 6 semanas. Cada día, la portavoz Caroline Levitt dice lo mismo.
Donald Trump está como Tom Hanks en 'Esta casa es una ruina': atrapado en una promesa que no se cumple. Cada día, desde hace un par de semanas, desde la Casa Blanca y el Pentágono se nos dice que la guerra acabará pronto, que están golpeando al régimen de Teherán y que los ayatolás saben que militarmente no tienen nada que hacer. Pero a la vez que se lanza ese mensaje de destrucción, se insiste en que las negociaciones para terminar con la guerra van por buen camino y que la cosa promete un final feliz. Trump sabe que la guerra de Irán, llegados este punto, está siendo un mal negocio y será un negocio ruinoso si los precios continúan subiendo. Uno de los argumentos principales de los votantes de Trump hace año y medio fue que el republicano iba a arreglar la economía. Y es que los estadounidenses nos contaban que con Joe Biden en la Casa Blanca el café había pasado de costar 5 dólares a 8 y que lo que antes compraban en el super por 100 dólares ahora les costaba 150.
Bueno, pues la guerra de Irán está haciendo que ese encarecimiento del precio de la vida lo estemos pagando todos, estadounidenses, británicos, españoles, franceses, italianos... hasta los chinos. Y Trump sabe que eso no es buen negocio, así que: ¿cuándo acabará la guerra?
Pues si atendemos a lo que dice Trump lo hará dentro de 4 o 6 semanas. Si pudiéramos saber lo que realmente piensa el presidente de los Estados Unidos, es probable que el fin de la guerra fuera hoy mismo. Trump es hombre de negocios y ahora mismo está perdiendo dinero y votantes. Imagino que sus asesores estarán tratando de encontrar el modo de cerrar el capítulo de Irán sin que su credibilidad sufra mucho. Ya sé que utilizar este lenguaje cuando hablamos de guerra y están muriendo personas y hay gente sufriendo puede parecer frívolo, pero desgraciadamente, este es el único idioma que Trump entiende".



