"Si tus gastos son de 1.500 euros al mes, calcula que entre 4.500 y 9.000 deben estar en la cuenta y el resto estaría bien moverlo un poquito"
La redactora de Economía de COPE, Victoria Ballesteros, detalla en 'Herrera en COPE' las estrategias para proteger el dinero de la subida de precios sin necesidad de grandes sumas

Jorge Bustos y Victoria Ballesteros explican cómo ahorrar correctamente
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La creciente inflación, que los expertos apuntan que podría rondar el 3% con vistas al verano, se ha convertido en una amenaza silenciosa para el bolsillo de los españoles. En 'Herrera en COPE', Jorge Bustos y la redactora de Economía Victoria Ballesteros han analizado cómo la subida de precios reduce el valor del dinero guardado en la cuenta corriente. Según datos del Banco de España, cerca del 34% del ahorro de las familias sigue en efectivo o en depósitos, una práctica conservadora que puede costar cara.
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Este fenómeno se conoce como la pérdida de poder adquisitivo. Victoria Ballesteros lo explica de forma sencilla: "Si los precios suben y el dinero está parado en la cuenta, pierde poder de compra, el mismo dinero te da para menos cosas". Es un error común tener los ahorros inmovilizados, como advierte Manuel Pinto, analista de mercados de XTB, quien afirma que "el error más común es tener todo el dinero parado en la cuenta corriente, muchas veces por miedo o muchas veces también puede ser por falta de información".
El colchón de seguridad y los primeros pasos
Antes de lanzarse a invertir, todos los expertos coinciden en la necesidad de tener un "colchón de seguridad". Este fondo debe cubrir los gastos fijos de entre 3 y 6 meses (hipoteca, facturas, alimentación) para imprevistos. Para una persona con gastos de 1.500 euros mensuales, esto supondría tener entre 4.500 y 9.000 euros siempre disponibles en la cuenta.

Imagen de recurso guardando dinero en una hucha
Una vez cubierto este colchón, el siguiente paso es mover el resto de los ahorros. Contrario a la creencia popular, no hace falta una fortuna para empezar a invertir. Ballesteros señala que hoy en día es fácil y se puede comenzar con "cantidades muy pequeñas, como 100 euros al mes", pensando en objetivos a futuro como los estudios de los hijos.
Pensar a largo plazo y diversificar
La paciencia es una virtud clave en el mundo de la inversión. Manuel Pinto subraya que "cuanto más largo es el horizonte temporal, más riesgo se puede asumir", ya que hay más margen para recuperarse de posibles crisis. Históricamente, los plazos de inversión más largos han aumentado las probabilidades de obtener rentabilidades positivas.

Imagen de recurso de varios billetes y monedas
Para aquellos que decidan dar el paso, la diversificación es la regla de oro, como insiste Ballesteros. Esto significa "no poner todos los huevos en la misma cesta" y repartir el dinero entre diferentes productos. Algunas opciones son los depósitos seguros, fondos de inversión o carteras gestionadas, los bonos del estado, el oro como valor refugio o incluso el ladrillo si se dispone de más capital.
Cuidado con las altas promesas de rentabilidad
Finalmente, los expertos alertan sobre las inversiones de muy alto riesgo. Productos como el capital riesgo en empresas no cotizadas o las criptomonedas deben abordarse con extrema cautela. Ballesteros es tajante: son solo para quienes "saben o para el dinero que te sobra", aquel que si se pierde no supone un trastorno financiero grave.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




