Jorge Morla, experto en tecnología: "Mucha gente sube ya sus análisis a ChatGPT; ellos dicen que te ayudan a interpretar resultados pero no a sustituir al médico"
Esta funcionalidad permite conectar datos de salud personales para obtener respuestas con más contexto, pero los expertos advierten de sus riesgos y primeros fallos

Jorge Morla habla de las últimas noticias en tecnología
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La compañía OpenAI, creadora de ChatGPT, ha anunciado el lanzamiento de una nueva herramienta que está generando un intenso debate: ChatGPT Salud. Esta aplicación, que permite conectar datos médicos personales para que la inteligencia artificial responda con más contexto, ha sido uno de los temas centrales en la sección de tecnología de 'Herrera en COPE', analizada por Jorge Morla y Alberto Herrera.
¿Qué es y cómo funciona ChatGPT Salud?
Según ha explicado Jorge Morla, experto en tecnología, esta iniciativa no es una idea repentina, sino una respuesta a una realidad existente: '200 millones de personas' en todo el mundo ya utilizan ChatGPT cada semana para realizar preguntas sobre salud y bienestar. Ante esta situación, OpenAI ha decidido crear un entorno específico para intentar que estas consultas se realicen de una forma 'más segura'.
Este nuevo apartado funciona como un espacio separado del chat convencional, con reglas distintas y, en teoría, con una mayor protección de datos. Los usuarios pueden subir informes médicos, resultados de análisis o incluso conectar la aplicación con relojes inteligentes. La compañía asegura que toda la información compartida en ChatGPT Salud queda 'aislada y encriptada', sin contacto con el resto de conversaciones.
La idea es ayudarte a entender mejor tu salud, no sustituir al médico"
Experto en tecnología
El objetivo principal, como insisten desde OpenAI, no es reemplazar la figura del médico. "La idea de fondo es una cosa muy concreta, que es ayudarte a entender mejor tu salud, no sustituir al médico", ha señalado Morla. La herramienta está diseñada para interpretar resultados, preparar preguntas para la próxima cita médica o aclarar terminología compleja, pero en ningún caso para diagnosticar, tratar o recetar.
Primeros fallos y la cautela de los expertos
Pese a las buenas intenciones, la aplicación, que lleva solo unas semanas activa en Estados Unidos, ya ha registrado fallos graves. Morla ha relatado uno de los más comentados: un periodista del Washington Post conectó sus datos y su reloj inteligente, y la IA le advirtió de que iba a 'sufrir un infarto de forma inminente'. Tras acudir al médico preso del pánico, se confirmó que estaba perfectamente, y el error se debió a un cambio de dispositivo con sensores diferentes.
Este tipo de incidentes ha provocado que la comunidad de expertos pida cautela. Existe consenso en que ChatGPT Salud puede ser útil para preguntas de 'bajo riesgo', pero su uso para diagnósticos o decisiones clínicas resulta peligroso, ya que la inteligencia artificial todavía es propensa a sufrir 'alucinaciones'. Además, Morla ha recordado que la herramienta aún no ha pasado las evaluaciones clínicas independientes que se exigen a otras aplicaciones de salud.
La inteligencia artificial sufre todavía alucinaciones"
Experto en tecnología
Ante el temor de que esta tecnología pueda reemplazar a los profesionales sanitarios, Morla ha traído a colación la 'paradoja de los radiólogos'. Hace años, se pensaba que la IA dejaría sin trabajo a estos especialistas, pero ha ocurrido lo contrario: "los radiólogos hoy están más demandados que nunca" porque alguien debe interpretar, contextualizar y asumir la responsabilidad de la ingente cantidad de datos que procesan las máquinas. Este podría ser el futuro de la relación entre los médicos y la IA.
Francia: prohibir redes a menores de 15
En otro orden de cosas, Herrera y Morla han abordado la contundente medida que Francia está a punto de adoptar. El presidente Emmanuel Macron ha pedido acelerar una ley para prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años, lo que convertiría al país galo en el primero de la Unión Europea en aplicar una restricción de este tipo y el segundo del mundo, después de Australia.
La medida implica que las plataformas tecnológicas tendrán la obligación legal de impedir que un menor de esa edad cree una cuenta. Sin embargo, el método de verificación de la edad es el punto más polémico. Macron ha señalado opciones como el reconocimiento facial o el cruce con bases de datos nacionales, lo que, según Morla, 'abre melones delicados' sobre la privacidad.
La propuesta no cuenta con un apoyo unánime. Parte de la izquierda francesa ha calificado la iniciativa de "paternalismo digital" y defiende que "la solución no es prohibir, sino educar mejor". Este posicionamiento refleja el gran debate social del siglo XXI sobre si la respuesta a los desafíos tecnológicos debe ser la restricción o la formación.
El dilema entre "prohibir o enseñar a usar" es, como ha concluido la conversación, uno de los más interesantes y complejos de la actualidad. Las decisiones que se tomen en este ámbito, ha advertido Morla, son cruciales, ya que de ellas depende "cómo va a crecer la próxima generación", que eventualmente tendrá que hacerse cargo del país.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



