Arsenio Domínguez, secretario general de la OMI: "La preocupación por los 20.000 marineros en el Golfo Pérsico es bastante grande"
Unos 2.000 buques, entre ellos uno operado por una empresa española con tres compatriotas a bordo, permanecen bloqueados en el Golfo Pérsico desde hace 54 días

Unos 2.000 buques permanecen bloqueados en el Golfo Pérsico
Publicado el
3 min lectura6:28 min escucha
La nueva prórroga de la tregua con Irán por parte de Donald Trump, anunciada horas antes de que expirara el plazo previsto y sin una fecha concreta, mantiene en vilo la situación en el estrecho de Ormuz. Mientras Irán se niega a negociar hasta que no se levante el bloqueo, la crisis humanitaria se agrava con 2.000 barcos y unos 20.000 marineros atrapados. Entre ellos se encuentra el buque Monte Urbasa, operado por una empresa española y con tres tripulantes españoles a bordo.
El Monte Urbasa, un buque de 274 metros de eslora operado por la empresa de Bilbao Ivaizabal Tankers, partió el pasado 1 de marzo de Arabia Saudí y desde entonces no ha podido continuar su ruta. Tras 54 días fondeado en el golfo Pérsico, la tripulación de 26 personas intentó reanudar su marcha el pasado viernes ante noticias de una posible reapertura del estrecho. Sin embargo, la persistencia de los ataques les obligó a detenerse de nuevo, esta vez en aguas cercanas al puerto de Mina Sharq, en Emiratos Árabes, donde permanecen a la espera.
La vida a bordo del 'Monte Urbasa'
A diferencia de otras embarcaciones, la compañía asegura que la situación en el buque español está controlada. La tripulación está tranquila, incluidos los tres españoles, todos ellos marinos mercantes con muchísima experiencia en largas travesías. El barco es autosuficiente, con depuradora de agua y provisiones de comida y medicamentos para meses. Además, cuentan con servicio médico y psicólogo a bordo y mantienen comunicación constante con sus familias, un factor clave para mantener el ánimo. Afortunadamente, no han registrado incidentes de seguridad.
Una crisis humanitaria en el mar
La realidad es muy distinta para la mayoría de las tripulaciones, compuestas principalmente por marineros de Pakistán, la India, Bangladés y Egipto. En muchos de estos barcos, la situación es desesperada, con escasez de comida, agua y medicamentos. La falta de recursos ha forzado a los marineros a pescar para conseguir alimentos o a comprar víveres de contrabando a precios desorbitados. En casos extremos, se ven obligados a usar el agua de los sistemas de refrigeración para poder asearse.
El testimonio de Raman Kapoor, capitán de un petrolero indio, en declaraciones a Sky News, refleja la tensión que se vive en la zona: "Hemos visto misiles volar sobre nuestras cabezas, y se han escuchado entre 120 y 130 explosiones en solo 30 o 40 minutos".
Hemos visto misiles volar sobre nuestras cabezas, y se han escuchado entre 120 y 130 explosiones en solo 30 o 40 minutos"
Capitán de un petrolero indio
El capitán indio describe un escenario de angustia continua. "Estamos pasando noches sin dormir, y mi tripulación está bajo un estrés constante", afirma, mencionando problemas de ansiedad, depresión, agotamiento y fatiga. Por ello, hace un llamamiento a las autoridades para que actúen: "Como capitán, pido que se priorice la desescalada y que no conviertan a los marineros en daños colaterales de este conflicto".
La OMI prepara un plan de evacuación
La gravedad de la situación ha sido confirmada por el secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), Arsenio Domínguez, en declaraciones al programa "Herrera en COPE". "La situación de las tripulaciones a bordo de los casi 2.000 buques que tenemos atrapados en el golfo Pérsico, por supuesto que sigue siendo bastante grande, y mientras más se extienda este conflicto, más preocupaciones hay sobre su salud mental, su seguridad alimenticia en cuanto a las provisiones como agua, combustible para los buques y alimentos también", ha señalado Domínguez.
Mientras más se extienda este conflicto, más preocupaciones hay sobre su salud mental"
Secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI)
Esta organización, dependiente de Naciones Unidas, está trabajando en un plan de evacuación para los 2.000 buques atrapados desde hace más de siete semanas. Sin embargo, el principal obstáculo es que dicho plan sólo puede activarse cuando cese la tensión en la zona, algo que no parece cercano. Además, es imprescindible confirmar que no existen amenazas, como las minas que, por lo visto, está plagado el estrecho de Ormuz, para garantizar un tránsito seguro.
Mientras tanto, el Monte Urbasa, junto a miles de otros barcos y marineros, sigue esperando una solución diplomática que ponga fin a un bloqueo que dura ya demasiado tiempo, con un coste humano y económico que no deja de crecer.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



