"Vi a Vance salir primero porque estaba justo al lado de la salida; y Trump se resistía. Ahí supimos que estábamos ante un intento de asesinato de Trump"
David Alandete, corresponsal de COPE en Washington, detalla la resistencia del presidente a ser evacuado y los graves fallos de seguridad del evento

David Alandete, corresponsal de COPE en Washington, le cuenta a Jorge Bustos cómo vivió el ataque a Trump
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El corresponsal de COPE en Washington, David Alandete, ha relatado en el programa 'Herrera en COPE' los momentos de pánico vividos durante el intento de asesinato de Donald Trump en la tradicional cena de corresponsales de la Casa Blanca. Alandete, que se encontraba en una mesa junto al escenario en el hotel Hilton, describió la confusión inicial: "La impresión que tuve fue la misma que Trump, porque en la Casa Blanca después Trump contó que pensó que se había caído un camarero con una bandeja por el estruendo".
La situación cambió drásticamente cuando un agente del Servicio Secreto gritó "shots fired" (disparos). "Me giré y empecé a ver cómo en una ola, la gente se tiraba al suelo", ha contado Alandete a Jorge Bustos. En ese instante, comprendió que estaban en medio de un tiroteo, el que sería el tercer intento de magnicidio contra Donald Trump desde 2024.
La evacuación y la resistencia de Trump
Alandete fue testigo directo de la evacuación. Vio cómo el vicepresidente Vance era evacuado primero por una salida lateral. Sin embargo, Trump se resistía a abandonar el lugar. "Trump estaba intentando primero que sacaran a Melania Trump, después a Caroline Levitt, la portavoz de la Casa Blanca, que está embarazada a punto de dar a luz", ha explicado el corresponsal. Con gestos, "negaba con la cabeza, no quería irse".
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El periodista ha descrito la impactante escena posterior: "Vi cómo sacaban a Melania Trump, que iba a gatas, y a Caroline Levitt embarazada a gatas". En contraste, Trump "quería irse de pie", en un gesto similar al que protagonizó en 2024 levantando el puño. Finalmente, el Servicio Secreto logró evacuarlo.
Un periodista en medio del caos
Pese al peligro, el instinto periodístico se impuso. Tras meterse debajo de la mesa, Alandete decidió levantarse para documentar lo que ocurría. "Dije, bueno, esto no tiene sentido, ¿no? Si pasa algo, hay que grabarlo", ha afirmado. De las 2500 personas presentes, solo él y "cuatro o cinco periodistas más" se levantaron con el teléfono en alto para grabar, mientras los agentes del Servicio Secreto, armados con fusiles, se centraban exclusivamente en proteger al presidente: "Los demás les dábamos totalmente igual".

David Alandete, corresponsal de COPE en Washington
Alandete logró salir del salón principal justo antes de que lo cerraran, lo que le permitió estar cerca de la zona donde el tirador fue reducido. Ha destacado además que dentro del recinto no había cobertura de móvil, lo que impedía la comunicación.
"Fue desastroso": los fallos de seguridad
El corresponsal ha calificado la seguridad del evento como "desastrosa". Relata que pudo acercarse a escasos centímetros del secretario de Estado, Marco Rubio, y del secretario de Defensa, Pete Hexed, en la alfombra roja "y no pasé por ningún control de seguridad". "Cualquiera que podría haber ido armado, podría haber hecho ahí", ha sentenciado.
Aunque más tarde había arcos de seguridad, el control era deficiente. "No pasaban lista, es decir, tú decías, 'soy invitado', enseñabas un papel que podía haber sido fotocopiado y entrabas", ha detallado. Alandete ha subrayado la gravedad de la situación, ya que en la sala se encontraba casi toda la línea de sucesión presidencial, incluyendo al presidente, al vicepresidente y al jefe de la Cámara de Representantes, Mike Johnson.
Apenas 40 minutos después de ser evacuado, Trump convocó una rueda de prensa en la Casa Blanca. Alandete corrió los dos kilómetros que separan el hotel de la residencia presidencial para poder asistir.
Allí, le preguntó al presidente si le preocupaba la violencia política. La respuesta de Trump fue contundente: "Me preocupa toda la violencia, pero no puedo preocuparme tanto como para que no pueda trabajar. Estoy aquí, y esta es una profesión de riesgo, pero mira, yo estoy aquí para trabajar, amo este país y estoy muy orgulloso del trabajo que hemos hecho".

Donald Trump, en la cena de corresponsales
Sobre el autor del ataque, Thomas Allen, de 31 años, se sabe que dejó un "manifiesto bastante extraño" enviado por correo electrónico. En él, calificaba las medidas de seguridad del hotel como "ridículas" y afirmaba querer "matar a cualquiera en la administración". Allen, que viajó en tren desde California, fue reducido por un agente del Servicio Secreto, no sin antes lograr herir a uno de ellos. Hoy pasa a disposición judicial.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




