

"Lo que ha pasado con Maduro en algún momento puede pasarle a cualquiera dentro de Venezuela, eso lo saben"
El director de 'Herrera en COPE' analiza la actualidad de este jueves 8 de enero de 2026
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Señoras, señores, me alegro. Buenos días. Bueno, parece que hoy suben un poco las temperaturas. Hay mucha gente en la calle a esta hora escuchándonos en un coche, en un autobús, en un balcón, hombre, en un balcón de natural. Ahora mismo no te asomas a ver cómo está el tráfico y te quedas ahí un rato, porque puede que haya alguien que tenga legítimamente la sensación de frío.
Bueno, no es el caso. Hoy suben un poco las temperaturas, se está más agradable en la calle y el invierno se torna algo más amable. La cosa, evidentemente, estos días deriva, ya saben, entre Venezuela, Groenlandia, petróleo, los petroleros ayer… ahora le cuento una de petroleros que es muy interesante.
Déjenme que me centre los primeros compases de esta entradilla de las ocho con lo último que realizaba a las siete de la mañana, que es la entrevista en Moncloa, en Moncloa, entre Sánchez y Oriol Junqueras.
Sánchez recibe hoy en Moncloa a Oriol Junqueras, le tengo que recordar, el líder de Esquerra, que dirigió durante el golpe independentista del 17 la infraestructura, la financiación de aquel ataque a la democracia española. Y hoy Junqueras parece un pobre político castigado a una inhabilitación injusta porque nadie recuerda ya por qué se produjo aquella condena.
Bueno, pues es bueno recordarlo ahora cuando visita al presidente del Gobierno. ¿Ustedes se acuerdan de aquel episodio de asedio a la Consejería de Hacienda, donde una comisión judicial tuvo que salir por los tejados para irse al Tibidabo y salir? Bueno, para garantizar su seguridad, porque había una turba rodeando el edificio.
Esas son las cositas que alentó este individuo que hoy parece no haber roto un plato, aunque haya pagado como consejero de Hacienda todo el operativo golpista. Los colaboradores diseñaron el plan de insurrección contra las fuerzas de seguridad.
A este personaje, en otro país del mundo, estaría desterrado de la política. Pues Sánchez hoy le pone alfombra roja y le recibe en Moncloa, en este Moncloa Tour que le hará, me imagino, el home tour, como si fuera la Presidencia.
Hombre, menuda novedad. Miran, claro, si son Esquerra, son muy buenos amigos, socios políticos, y tienen razón. Pero la novedad es la imagen, porque esta foto es el último paso de un blanqueamiento político indignante.
Sánchez, desde el minuto uno, desde incluso antes de llegar al Gobierno, solo tuvo en su cabeza la idea de aliarse con partidos antisistema como Esquerra o Bildu. Es su frente popular particular para completar mayorías que la gente le negaba a dar. Pactó con ellos, los indultó, los amnistió, y para hacer presentables esos pactos indignos ha realizado una labor de blanqueamiento político que hoy culmina con esta visita.
Esto en lo simbólico, pero es que el encuentro tiene algo realmente inmoral. No es el pasado de Junqueras lo peor de esta cita, es lo que pretende para el futuro. El encuentro de hoy pretende escenificar un acuerdo por el que Sánchez se compromete a modificar la financiación autonómica, que es lo que pactó y hasta ahora no ha hecho, para beneficiar a Cataluña en perjuicio de los demás.
Porque él sabe que la financiación singular para Cataluña es perjuicio para los demás. Nos dice: “No, es singular, pero a la vez es solidaria”, pero está marcada por el principio de ordinalidad, es decir, un principio contrario a cualquier forma de solidaridad. La ordinalidad supone que el que más recauda más recibe. Entonces, ¿dónde está la solidaridad?
En ese momento de saque se calcula que 5.000 millones más para Cataluña, además de su agencia tributaria y otras bicocas. Eso quiere decir quitárselo a alguien.
Pues eso es una apuñalada para las aspiraciones de los socialistas que se presentan en las próximas elecciones en Aragón. Maripili, bueno, está dispuesta a envolarse con la foto de hoy en Moncloa. Azcón ya tiene la campaña hecha.
¿Y qué les digo de Andalucía? Bueno, pero eso le da igual a Sánchez, porque él hace el cálculo y dice: “Oye, ¿cuántos diputados presta Cataluña al Congreso? Pues el doble que Extremadura y Aragón juntos”. Hombre, no como Andalucía, claro, pero bueno.
Pues sacrifico Extremadura y Aragón porque lo importante soy yo. Estos tíos a mí me importan un pimiento.
¿Venezuela? ¿Qué? Vamos a ver. Ayer oímos el plan de Estados Unidos, que lo explicó Marco Rubio, que es el plan que más o menos les habíamos contado. El plan que nos había llegado, la información que nos había llegado a algunos desde posiciones aledañas a la Secretaría de Estado.
Tres fases: estabilización, evitar el colapso del régimen, tomar control de la producción de petróleo y venderlo a precio de mercado, y evitar que los jerarcas del chavismo sigan controlando el flujo de ingresos económicos.
Segunda etapa: recuperación, es decir, apertura económica del régimen, acceso a empresas extranjeras, seguridad jurídica para las empresas, que no la hay en Venezuela, reconciliación política, amnistía, liberación de presos.
Y luego una tercera fase de transición política a un régimen plenamente democrático con elecciones. Rubio no habló de plazos, pero alguien ha hablado por fin de democracia en Venezuela.
Y bueno, va a presionar al régimen, y le recuerdo que lo que ha pasado con Maduro en algún momento puede pasarle a cualquiera dentro de Venezuela, eso lo saben.
Y luego el asunto de los petroleros, que tiene su gracia, como le contaba a las siete de la mañana. Ayer se incautaron dos petroleros que intentaron burlar el embargo, el bloqueo que los buques norteamericanos tienen establecido en el perímetro de Venezuela.
Se incautaron de dos petroleros: uno en aguas del Caribe, el Sofía, y otro con una historia mucho más novelesca, porque fue detectado hace días en el Caribe, huyó del cerco de la flota americana, cruzó el Atlántico, no se le interceptó hasta estar cerca de Escocia e Islandia, y con ayuda militar de los británicos se localizó de nuevo.
Habían cambiado la bandera, habían pintado una bandera rusa en el casco, y fue interceptado. Entraron y no llevaba petróleo, pero no sabemos qué otra carga podría llevar.
Lo cierto es que su importancia era tan notable que hasta se detectó la escolta de un submarino ruso. ¿Qué hace un submarino ruso escoltando a un petrolero?
A lo mejor es de esa flota fantasma de petroleros que tiene Rusia dando vueltas por ahí para sortear las sanciones. En total, Estados Unidos ha interceptado cuatro petroleros de esa flota fantasma, auténticos cascarones, que podían transportar hasta 90.000 barriles de crudo venezolano.
Esto tiene su gracia.
Y por cierto, Ábalos no comparece hoy ante la comisión del Senado porque no lo ha autorizado el Supremo y además se ha quedado sin abogado otra vez, parece que por cuestiones económicas. Nos quedamos sin oírle, pero ya le oiremos. Vaya si le oiremos.



