"Feijóo es el vencedor, sobre todo moral, de los comicios del domingo y exige poner fin al bloqueo de los tres gobiernos autonómicos"

El director de 'Herrera en COPE' analiza la actualidad que marca la jornada de este martes 17 de marzo

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Señoras, señores, me alegro. Buenos días. El martes es 17 de marzo del 2026 y son las 8 de la mañana, son las 7 en Canarias. Además es un día de sol, un día de sol en prácticamente toda España. Y ahora les hablo de la introspección en la meditación de la política española que no sabemos en qué acabará, pero que va a tener su importancia como consecuencia de las elecciones de Castilla y León, cosa que le he contaba a las 7, que le ha contado Jorge Bustosa a las 6.

Antes, recordarle algo que también le señalaban en el monólogo de las 7 de la mañana. Málaga lleva sin ferrocarril 57 días. 57 días desde el 18 de enero. Y ADIF ayer, en una visita por fin del director de esta empresa de infraestructuras, anunció que retrasa hasta finales de abril la reapertura del servicio entre Madrid y Málaga. Estamos a mediados de marzo: tres meses para reparar una infraestructura que es prioritaria para España.

No hace falta que le recuerde lo que significa Málaga, la Costa del Sol, esencialmente Marbella y todo lo demás, en el negocio turístico español. ¿Cómo es posible tanta dejadez, tanta pachorra para la gestión de los intereses públicos? Aquí mucho tuit, mucho TikTok, mucho Trump, mucho “no a la guerra”, mucho odio con H, pero a la hora de la verdad, cuando hay que poner en servicio una ruta fundamental para el turismo y la actividad económica de Málaga y de toda su región, llevamos tres aplazamientos.

Esta panda de inútiles, de incompetentes que conforman este gobierno, ¿hasta dónde van a llegar? Todo el día empeñados en vendernos chorradas, grabando vídeos de TikTok. El último de Gracita Bolaños es de Barrio Sésamo, anunciando estupideces mientras las cosas de comer, los servicios públicos, se deterioran a ojos vista. El ministro responsable de los trenes no ha tenido a bien dar ninguna explicación a los miles de usuarios que por tercera vez tienen que cambiar sus billetes.

Todos los afanes de Óscar Puente en los últimos tiempos estaban en tuitear sobre las elecciones de Castilla y León, lo que le contaba yo de la introspección y la meditación. En España los trenes no funcionan, la sanidad está en huelga, conseguir una cita con la administración es una proeza y ya no les hablo de la vivienda o del sistema eléctrico. Pero es que no se dedican a eso los gobernantes.

Si usted quería ir a Málaga en Semana Santa o quería salir de Málaga a cualquier otro lado en ferrocarril, tendrá que hacerlo en coche o en autobús. Aviones no hay muchos. No hay un avión cada hora porque el gobierno de inútiles que les sablea a impuestos no ha sido capaz en tres meses de arreglar una vía del tren. Y la crónica de la jornada, ya les digo, tiene que ver con la digestión.

Unas elecciones son un pequeño terremoto y luego hay réplicas: digestión política de los resultados de lo de este domingo. ¿Cuál es la reacción seguramente más interesante de todas las que han pasado después de las elecciones? Bueno, la que lleva a pensar que este 2026 será el año en el que PP y Vox deberán decidir qué hacen con lo suyo después de haber estado demorando los acuerdos de Extremadura y Aragón.

Vox, durante semanas, ayer Santiago Abascal —por cierto con otro tono, no con ese tono de permanente enfadado, cabreado, nunca se sabe bien por qué, como si se le debiera algo, chulo con más potencia de la debida— no, el tono era normal, diferente, como habla Santiago Abascal cuando hablas con él, que es un tipo normal, habla normal y razona normal. Pues ayer anunció su disposición a formar parte de los gobiernos en las tres comunidades autónomas.

Estaba contrariado, seguramente sí, pero hay que reconocerle, a diferencia de Sánchez, que contestó a todas las preguntas que se le hicieron. A Abascal le ha hecho daño la campaña del PP denunciando su aversión al compromiso y al pacto, la aversión al pacto que tienen y que han demostrado en las elecciones anteriores en Extremadura y Aragón. Pero sobre todo también le molesta que los resultados de Castilla y León han venido a darle la razón a sus críticos.

El anuncio de Abascal se producía casi a la misma hora en la que Feijóo, desde Génova, animaba a los de Vox a no demorar más los acuerdos. Feijóo es el vencedor, sobre todo moral, de los comicios del domingo y exigió por responsabilidad poner fin al bloqueo de los tres gobiernos autonómicos. Los populares no se niegan a dar entrada a Vox. ¿Cómo lo vas a negar? No has conseguido mayoría absoluta.

Hay otro grupo político que también está más o menos en unas coordenadas políticas parecidas a las tuyas. Tienes que pactar con él, tienes que darle entrada. Pero Vox tiene que querer gobernar y decidir las cosas de comer, mancharse y, por tanto, correr el peligro de que algunos se disgusten con él.

Cuando tú tienes que decidir el horario de los autobuses o de la recogida de basuras o el precio que le pones al permiso de circulación de tu municipio, estás eligiendo, estás tomando decisiones, estás haciendo política. Y eso a unos les parecerá bien y a otros mal, pero bueno, te manchas. Claro, es muy cómodo estar en la bancada de enfrente pegando voces y haciéndote permanentemente el enfadado, el ofendidito.

Eso se tiene que acabar. Así se deben desatascar las negociaciones cuanto antes. ¿Por qué? Porque las andaluzas están en el horizonte y esas van a ser la madre de todas las elecciones. La fecha más probable parece el 31 de mayo, pero porque ahí hay varias cosas: el calendario festivo, si las ferias, que si el Rocío, que si la visita del Papa, que también condiciona.

Pero el Papa no va a Andalucía, aunque muchos andaluces iban a ver al Papa. Ya le digo que la digestión pesada para muchos es la digestión que tiene que hacer la extrema izquierda después de las elecciones en Castilla y León, porque va a ser de padre y muy señor mío con Sánchez. Han conseguido que sus votantes voten directamente a Sánchez en vez de votarles a ellos.

Hoy cuenta Fernández Miranda en El Confidencial que en muchos chats internos se aboga claramente por salir del gobierno y marcar diferencias con Sánchez porque van a acabar fagocitados por él. Es que Sánchez es igual de extrema izquierda que ellos y posiblemente igual de inútil que ellos.

Hay una cifra que refleja a la perfección el hundimiento de la extrema izquierda desde su apogeo en aquel gran cuento que fue el 15M. En 2015 llegaron a tener en los parlamentos autonómicos 182 diputados; ahora tienen apenas 58. Bueno, señoría, no tengo más preguntas.

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