Raúl: "Me vicié al Tetris; por la noche cerraba los ojos y veía caer las piezas, incluso escuchaba la musiquita, y me empecé a preocupar, era adicción"

'La Hora de los Fósforos' desvela las confesiones de los oyentes más 'gamers', con historias que van de los arcades a las consolas de última generación

Imagen de recurso de un hombre jugando al Tetris
00:00
Herrera en COPE

Escucha la Hora de los Fósforos del viernes 9 de enero

Patricia Blázquez Serna

Publicado el

4 min lectura17:43 min escucha

El fenómeno de los videojuegos y su capacidad de absorción ha quedado de manifiesto 'Herrera en COPE'. En la Hora de los Fósforos hemos podido escuchar todo tipo de testimonios, como el de Raúl, un oyente que ha destacado por encima del resto al confesar su nivel de adicción al Tetris en el pasado. Su enganche llegó a tal punto que la experiencia trascendía la pantalla, provocando que siguiera jugando en su mente incluso después de apagar la consola.

Raúl ha explicado que llegó a preocuparse por la situación, describiendo cómo por la noche, al intentar dormir, su cerebro seguía proyectando las icónicas piezas: “Cerrar los ojos y ver caer las piezas”. El programa ha recordado que el Tetris, de origen ruso, debe gran parte de su éxito a su pegadiza música, un elemento “vital para engancharte”, como apuntaba uno de los colaboradores. La sencillez de su mecánica se popularizó hasta el punto de que se vendían maquinitas muy baratas dedicadas exclusivamente a este juego.

De los arcades al fenómeno de los 'cibers'

Mucho antes de las consolas domésticas, los salones recreativos eran el epicentro del ocio digital. Juan, otro oyente, ha recordado sus “horas y horas infinitas” jugando al Ghost 'n Goblins, una máquina de “cinco duritos”. Ha desvelado incluso un truco de la época para conseguir partidas gratis: usar la chispa de un mechero en la ranura de las monedas para obtener créditos, una picaresca que se transmitía “de generación en generación” hasta que los dueños del local los descubrían.

Imagen del juego Ghost 'n Goblins

Alamy Stock Photo

Imagen del juego Ghost 'n Goblins

Con la llegada de internet, los cibers tomaron el relevo como puntos de encuentro para jugadores. El propio presentador, Alberto Herrera, ha compartido su experiencia con el Counter-Strike en uno de estos locales. Estos lugares ofrecían una buena conexión a internet, algo crucial para los primeros juegos online, permitiendo a los usuarios jugar con más calidad y sin que el juego se ralentizara, a diferencia de las conexiones domésticas de la época.

La edad no es un límite para el jugador

La pasión por los videojuegos no entiende de edad. Nati, de 72 años, ha contado que tiene un ritual matutino que incluye café y varias partidas a juegos como el Rummy Q, del que se considera una experta a la que solo su nieta “hace un poquito de sombra”. Por su parte, Carlos, de 60 años, es un jugador de alto nivel en el Call of Duty: Modern Warfare 3, donde compite online contra jugadores mucho más jóvenes, incluido su propio hijo.

Carlos ha detallado que su mujer no lo ve con buenos ojos: “Dice que estoy viciado, que tengo 60 años, que no soy ningún niño”. Pese a ello, su destreza es innegable, habiendo alcanzado el nivel 1145 de 1250 en solo un año y consiguiendo una media de “30, 35 mínimo por pantalla”. Su caso ha llevado al presentador a sugerirle que podría tener éxito si se graba y sube sus partidas a YouTube.

Imagen del juego Call of Duty: Modern Warfare 3

Alamy Stock Photo

Imagen del juego Call of Duty: Modern Warfare 3

Fenómenos que marcan a generaciones

Otros juegos han marcado a generaciones enteras, como los simuladores de fútbol. Varios colaboradores han recordado el mítico PC Fútbol y la rivalidad entre Pro Evolution Soccer (PES) y FIFA. Una tertuliana ha rememorado su adicción al PES en la PlayStation 1, donde los equipos no tenían los nombres reales por falta de licencias, lo que la llevaba a jugar con un equipo llamado “Navarra” en lugar del Atlético de Madrid. También ha salido a relucir el Comunio, un juego tipo mánager que, según un oyente, le obligó a salirse “por mantener la amistad” con sus amigos.

La lista de títulos adictivos es interminable. Manuel ha narrado cómo se quedaba “enganchado durante horas” al Age of Empires, llegando a jugar él solo contra ocho rivales controlados por el ordenador. Samuel, un jugador veterano desde finales de los 80, ha confesado haber dedicado más de 2400 horas al Ghost of Tsushima y estar ahora inmerso en Fallout. Otros nombres mencionados han sido Ogame, Assassin's Creed, GTA, Mario Kart o Red Dead Redemption.

Desde juegos de mesa llevados al móvil como el Rummy Q de Naty, hasta experiencias de construcción como Township, la variedad es inmensa. El nivel de implicación llega a tal punto que el marido de una oyente, Andreu, llegó a construir un mando de avión real para el Flight Simulator como parte de su Trabajo de Fin de Grado (TFG). Los testimonios demuestran que, ya sea de forma casual o competitiva, los videojuegos son una parte fundamental del ocio de millones de personas.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

Temas relacionados

Visto en ABC

Herrera en COPE

Herrera en COPE

Con Carlos Herrera

Lunes a viernes de 06:00h a 13:00h

Programas

Último boletín

5:00H | 11 MAR 2026 | BOLETÍN

Boletines COPE
Tracking