Luis del Val: "Los bancos españoles son cada vez más fuertes y los clientes cada vez más débiles"
Ya puedes escuchar el comentario de Luis del Val en 'Herrera en COPE' de este jueves

Luis del Val: "Los bancos españoles son cada vez más fuertes y los clientes cada vez más débiles"
Madrid - Publicado el - Actualizado
2 min lectura
Merced a las fusiones bancarias los bancos españoles son cada vez más fuertes y los clientes cada vez más débiles. Además, cuando un banco decide poner una comisión más alta por operaciones, no proporciona ninguna explicación, de la misma manera que un señor feudal no daba explicaciones a sus súbditos, cuando decidía subir los impuestos a quienes le trabajaban las tierras.
Yo creía que, gracias a sustituir aquella señora o aquél señor que te solucionaba dudas y problemas por cajeros automáticos, y poner en la calle a miles de empleados, la economía de los bancos iría mejor, y que, suprimiendo docenas y docenas de oficinas, ahorrarían costes. Pues algo no ha debido salir bien, porque me temo que una tarjeta de débito por la que no me cobraban nada, me va a costar 20 euros mensuales. Debe ser que los cajeros automáticos forman un sindicato muy fuerte, le presionan al consejo de Administración, y han debido lograr un convenio colectivo por el que los cajeros automáticos ganan diez veces más que los cajeros humanos. O algún misterio semejante.
Que te digan que con la fusión no va a pasar nada y que, luego, te pongan una cuota, es mentir y estafar. Nadie contrata un billete de avión y, cuando estás a punto de embarcar, le dicen que pague 20 euros más, porque ha subido el precio. O que si no vuela un par de veces al mes tendrán que pagar más. Suben los precios y aumenta también el desprecio al cliente. Sobre todo al cliente más modesto, que es al que más se desprecia, porque si tiene poco saldo o pocas domiciliaciones de recibos, le presionan para que se vaya a otro banco. Por cierto, si una entidad, pongamos con 15 millones de tarjetas, decide aumentar en 10 euros el uso de la tarjeta, aumenta de golpe sus beneficios en 150 millones de euros mensuales, lo que suponen 1.800 millones de euros al año. Y sin tener que pedirle permiso a nadie. Por cierto, antes del verano intenté comprobar mis temores con un departamento de prensa. Difícil. Tras muchas indagaciones logré hablar con alguien que no era un robot, dejé mi teléfono y todavía estoy esperando una respuesta. En próximas entregas daremos nombres y apellidos de los actuales señores medievales de nuestro dinero.



