Nuria Lacaci, experta en logística: "Si haces un pedido hoy va a tardar, por lo menos, tres semanas más; lo que antes eran 30 días ahora va a tardar 60"
La crisis en Oriente Medio obliga a desviar el comercio marítimo por rutas más largas y costosas, anticipando un colapso en los puertos y un alza de precios

Madrid - Publicado el - Actualizado
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La tensión en Oriente Medio ha escalado hasta bloquear una de las arterias comerciales más importantes del mundo. El estrecho de Ormuz, paso vital para el transporte de mercancías y petróleo, se encuentra en una situación de bloqueo virtual que ya está generando graves consecuencias para el comercio internacional. La inseguridad, marcada por la amenaza de ataques, ha forzado la búsqueda de rutas alternativas mucho más largas y costosas, un escenario que, según los expertos, impactará directamente en los precios y plazos de entrega en España.
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Nuria Lacaci, presidenta de la Asociación de Cargadores
Nuria Lacaci, secretaria general de la Asociación de Cargadores de España, ha explicado en el programa 'Herrera en COPE' que la situación se suma a la crisis ya existente en el Mar Rojo. "Había muchos [buques] que ya lo estaban haciendo porque la crisis del Mar Rojo ya nos estaba afectando y no se había recuperado todavía esa ruta por el Canal de Suez", ha señalado. Ahora, los barcos que pasaban por Ormuz también deben desviarse, rodeando el cabo de Buena Esperanza, lo que reduce drásticamente la capacidad marítima disponible.
Este desvío masivo tiene un efecto directo en el coste del transporte. Lacaci ha advertido que los fletes, que habían bajado a niveles prepandemia de unos 1.500 dólares, podrían duplicarse o incluso triplicarse. "El flete sube en recargos por guerra, sube en longitud de ruta [...] y sube por el gasto en combustible marino", ha detallado. Las mercancías más afectadas son aquellas de alto valor añadido o bajo peso, como la electrónica, el textil y los productos farmacéuticos, que dependían de rutas mixtas combinando barco y avión desde puertos estratégicos como el de Yebel Ali en Emiratos Árabes.
Un bloqueo de facto
El consultor marítimo Joel Grau, en declaraciones al programa 'La Linterna de COPE', ha calificado la situación como un cierre "de facto", donde solo transitan barcos con intereses iraníes, chinos o rusos. La tensión se disparó después de que la guardia revolucionaria iraní declarara el cierre del estrecho con una amenaza directa: "van a atacar a cualquier barco que transite por el estrecho". Este anuncio ya impacta en los precios del gas, con Qatar como uno de los grandes productores afectados, y ha provocado caídas en las bolsas mundiales, llevando al IBEX 35 a su peor sesión en un año.
Van a atacar a cualquier barco que transite por el estrecho"
Consultor marítimo
A pesar de la gravedad, Grau considera que un cierre físico total "es prácticamente inviable", ya que Irán controla solo la parte norte, mientras que el sur pertenece a Omán y Emiratos Árabes. Además, ha recordado que es una de las zonas más vigiladas por flotas de la OTAN y Estados Unidos. En su opinión, un bloqueo total sería contraproducente para Irán, ya que "se estaría pegando un tiro en el pie". La razón es que el 80% del crudo que exporta Irán pasa por esa misma ruta hacia sus socios, principalmente China.
Atasco inminente en los puertos españoles
Aunque los puertos españoles de Algeciras, Barcelona y Valencia operan con normalidad por ahora, recibiendo barcos que ya estaban en camino, Nuria Lacaci anticipa un colapso. "Nos vamos a juntar en dos o tres semanas con una cantidad de buques que no se esperan", ha afirmado. Esta avalancha de barcos desviados generará un grave cuello de botella que complicará los atraques, la descarga de contenedores y, finalmente, su distribución por carretera, un sector que ya sufre de escasez de conductores.

Costa iraní cerca del estrecho de Ormuz. Buque portacontenedores gigante en el estrecho de Ormuz.
El doble de tiempo de espera y más caro
El impacto final de esta crisis recaerá, inevitablemente, sobre el consumidor. Lacaci ha admitido que, aunque la cadena de suministro intenta absorber los sobrecostes en un principio, "luego ya es imposible". El resultado no solo será un encarecimiento de los productos, sino también un aumento drástico en los tiempos de espera. Un pedido que antes tardaba 30 días en llegar desde Asia, ahora podría tardar 60. "Calcule tres semanas, como poco" de retraso adicional, ha concluido.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



