

"Lo urgente para Moncloa es esperar y, entre tanto, discutir y, entre tanto, aumentar la recaudación de Hacienda gracias a la subida de los precios"
Jorge Bustos analiza la respuesta del Gobierno a la escalada de precios tras la guerra de Irán
- 7 min lectura | 9:20 min escucha
Y reaparecido el nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei. Bueno, lo de reaparecer como tal es un decir, lo que tenemos es un mensaje leído en televisión por una mujer vestida completamente de negro y a la que solo se le ve el rostro. La estrategia está bastante clara, estrangular la economía global cerrando la mano sobre el cuello del estrecho de Ormuz. Lo que no está tan claro es que el mensaje sea realmente de Jamenei, porque ni aparece en persona, ni siquiera se le pone su voz. Ya sabes que resultó herido en el bombardeo del primer día que mató a casi toda su familia. La única prueba de vida que ha dado Jamenei Jr en las últimas horas es que le han abierto una cuenta oficial en X en el antiguo Twitter. Lo que no sabe es que ahora que es twittero se expone al hodiómetro de Pedro.
Bueno, bromas aparte, esta resistencia a aparecer en público alimenta la sospecha de que el nuevo líder supremo se encuentra en peor estado de lo que dice el régimen. Y claro, a Netanyahu pues le ha faltado tiempo para salir a burlarse de su mayor enemigo. A quien no le ha hecho tanta gracia el supuesto mensaje de Jamenei o no debería es a Donald Trump, porque la estrategia iraní a la antigua usanza de atacar buques mercantes y refinerías del Golfo está funcionando. Tanto que hay análisis, bastante creíbles, que calculan que la oferta de petróleo, por ejemplo, puede caer de golpe en 10 millones de barriles diarios. Eso supondría un desplome histórico y muy peligroso para la economía global. De hecho, ya lo está siendo.
A Donald Trump se le agota el discurso. Cunden las dudas sobre su impostado triunfalismo y se le complican las opciones. Mira, el estrecho de Ormuz tiene apenas 30 km y esa es una distancia fácil de bloquear para Irán con medios convencionales. Por eso Estados Unidos estudia intervenir militarmente con botas sobre el terreno, en concreto en el punto más estrecho del estrecho. Pero eso no es nada fácil, como te puedes imaginar. Habrá bajas americanas si lo hacen, con total seguridad. Y claro, que vuelvan a casa cubiertos con la bandera de las barras y las estrellas, no contribuiría precisamente a disparar la popularidad de Trump, que tiene unas elecciones a la vuelta de la esquina en noviembre. La verdad es que no está nada claro qué es exactamente lo que quiere hacer Washington ahora mismo. La estrategia Iraní parece haberle pillado a contrapié a pesar del simulacro de 2002.
Ayer compareció el secretario del tesoro, Scott Bessent, para decir que Estados Unidos planea escoltar militarmente a los buques mercantes para romper el bloqueo en el estrecho. Pero poco después, otro miembro de la administración Trump, el secretario de energía, salió a negar que esa opción fuera inminente. Y claro, toda esta incertidumbre y contradicciones provoca que los mercados se estén volviendo un poquito locos, que suban los precios del crudo y del gas y que lo acabemos pagando todos en nuestras facturas.
Medidas en España
Y ante este panorama, ¿qué es lo que planea hacer el gobierno de España para paliar los efectos que ya está sufriendo el sufrido contribuyente español? Pues no lo sabemos. De momento no está haciendo nada en absoluto, mucha pancarta y a esperar a que escampe, por más que los analistas avisen de que la guerra y sobre todo sus consecuencias económicas pueden durar meses.
Pero lo urgente para Moncloa es esperar y, entre tanto, discutir y, entre tanto, aumentar la recaudación gracias a la subida de los precios. Nadie tiene prisa, salvo Yolanda Díaz, ¿te acuerdas de Yolanda Díaz? Sí, hombre. Esa política sí que fue designada sucesora por Pablo Iglesias. Bueno, Yolanda llegó a líder de una cosa que se llama Sumar y luego ha anunciado que se va de liderar Sumar varias veces como Morante de la Puebla. Bueno, pues a pesar de su retirada fija discontinua, doña Yolanda en la tele pública ha intentado ponerse la medalla antes que nadie.
A mí me cae bien, Yolanda, eh, me inspira ternura. Actúa como una niña de 5 años a la que le cuentas un secreto y le insistes en que es un secreto, que por favor no lo vaya contando. Y va y a la primera de cambio lo casca para llamar la atención, y Yolanda necesita llamar mucho la atención porque su partido está desapareciendo. Sumar se ha diluido por completo en el PSOE. Conclusión: que poco después del anuncio estrella de la vicepresidenta Díaz salieron conteniendo su cabreo los ministros Félix Bolaños y Carlos Cuerpo a desmentirla.
Una de dos. O ella no quiere respetar el secreto de las deliberaciones del Consejo de Ministros o no se entera de lo que pasa en la mesa de los mayores. El caso es que el gobierno, bueno, la parte que manda, que es la socialista, no quiere presiones y sí quiere dejar claro quién maneja el relato y también el calendario. A la hora de anunciar ayudas, la medallita, ¿quién se la va a poner? Pues el superhéroe cuando salga del próximo Consejo de Europa, o sea, Pedro Sánchez. Aunque Pedro ya es entre los que mandan en Europa, lo mismo que Yolanda es entre los que mandan en España, el nene entre los adultos.
Elecciones en Castilla y León
Y hablando de calendarios, hoy se cierra la campaña electoral en Castilla y León, porque te recuerdo que este domingo hay unas elecciones, que con la guerra de Trump y la paz de Pedro, pues hayamos hablado menos de ellas que de otras. Y no hace falta ser Paco González, Nostrapacus, para adivinar el resultado. Va a ganar el PP de Alfonso Fernández Mañueco, pero su gobierno va a depender de un acuerdo con Vox, que a su vez subirá en votos. Esto es lo que dicen todas las encuestas. Así que hay poco suspense, pero hay una gran incógnita que es la proporción exacta de esa dependencia de Mañueco respecto de Vox.
Y lo que se prevé también, por cierto, es que el PSOE aguante mejor que en otros sitios, porque tiene un mejor candidato con un perfil propio. No es un exministro de Sánchez, es un alcalde que lleva 20 años en Soria. Así que en principio no es probable un batacazo socialista como los de Extremadura o Aragón. Todo lo que no sea este escenario que te acabo de contar el domingo a las 11 de la noche será una auténtica sorpresa. Por cierto, vamos a estar allí contándolo desde Valladolid el domingo a partir de las 8 de la tarde. Puedes venir a vernos, puedes echarnos algo de comer o de beber, un vinito de Ribera, por ejemplo, o de Toro, que son mis favoritos.
Bueno, ojo, porque el desenlace de las negociaciones para formar gobierno en Aragón y Extremadura estará ligado al resultado de este domingo en Castilla León, porque Vox de momento sigue en su estrategia de complicar todo lo posible la negociación con el PP porque cree que el paso del tiempo perjudica más a Génova que a los de Abascal, que es el verdadero candidato en todas partes, por cierto. Por eso, por estricto cálculo electoral y partidista evita Vox llegar a acuerdos en Extremadura y en Aragón, porque cree que es mejor llegar a unas elecciones como estas sin ataduras y confrontando con el PP, subiendo los decibelios en vez de pactando con él, qué es lo que acabarán haciendo en todas partes si no quieren beneficiar al sanchismo.
Bueno, pues si se cumplen las previsiones, el próximo lunes Santiago Abascal llegará a una mesa de negociación con el Partido Popular y llevará un pack de tres gobiernos autonómicos en una sola sesión negociadora para cerrarlos. Lo malo para Vox es que en ese instante tendrá que abandonar la estrategia de la irresponsabilidad. Y siempre duele dejar atrás la infancia. Tendrá que empezar a tomar decisiones, que es lo que hacen los adultos y es lo que esperan sus votantes desde hace mucho tiempo.



