Santiago Rosendo, pasajero del Alvia siniestrado en Adamuz: "Se escuchaban llantos, gritos, ataques de histeria y se veía a gente por el suelo"
Relata en 'Herrera en COPE' el frenazo, el estruendo y los gritos de auxilio tras el accidente ferroviario que deja ya 39 fallecidos

Escucha la entrevista de Alberto Herrera a Santiago, pasajero del Alvia siniestrado en Adamuz
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El grave accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba) deja un balance provisional de 39 fallecidos y más de un centenar de heridos. Un tren Iryo que cubría la ruta Málaga-Madrid descarriló, impactando contra un Alvia que se dirigía a Huelva. Santiago Rosendo, pasajero de este último, ha narrado en el programa 'Herrera en COPE' los momentos de pánico vividos tras el choque.
Un frenazo y el estruendo
Rosendo, que viajaba en el vagón 3 del Alvia, ha relatado al periodista Alberto Herrera el inicio de la tragedia: "Un frenazo, un frenazo muy brusco, y después del frenazo hubo un estruendo". Tras el impacto, el convoy comenzó a moverse violentamente “de lado a lado” hasta que su vagón se deslizó sobre el balasto y quedó de costado.
El interior del tren quedó "todo absolutamente oscuro", sin electricidad. Según su testimonio, se desató el caos: "llanto, gritos, ataque de histeria". El pasajero ha descrito cómo las maletas salieron despedidas de los compartimentos superiores y un asiento “se arrancó de cuajo del suelo, atrapando a una mujer”.
El rescate entre vagones
Ante el "calor tremendo" que empezó a hacerse en el interior, los supervivientes de su vagón se organizaron para escapar. "Rompimos el cristal con el martillo de emergencia", ha explicado Rosendo, y consiguieron forzar la puerta para salir al exterior.
Una vez fuera, los pasajeros que se encontraban en buen estado intentaron ayudar a los de los vagones más afectados. Rosendo ha recordado cómo escuchaban gritos de auxilio desde el vagón 2, pero la situación en el primero era desoladora: "El vagón 1 era imposible, era un amasijo de hierro", donde "la gente pedía ayuda atrapada entre los hierros".
Críticas a la gestión posterior
Tras ser atendido en un hospital de campaña y recibir el alta, Rosendo ha criticado el "desinterés" de la compañía. Ha denunciado que no fue hasta las 7 de la mañana cuando Renfe les proporcionó un transporte y que la única información que recibieron fue "a través de los medios de comunicación, nadie nos ha llamado".
Mientras tanto, en el lugar del siniestro continúan las labores de rescate con 40 efectivos de la UME y servicios de la Junta de Andalucía. La circulación ferroviaria entre Madrid y Andalucía permanece cortada y se han cancelado un centenar de trenes, afectando a miles de viajeros.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




