Carlos Herrera y su primer sueldo 'serio': "16.000 pesetas y fue en Radio Mataró. Aproveché para ayudar en casa"
El comunicador ha recordado en 'Herrera en COPE' las 16.000 pesetas que cobró en Radio Mataró, en una charla sobre las excentricidades de los más ricos

Carlos Herrera revela cuál fue su primer sueldo serio durante una de sus intervenciones en 'Herrera en COPE'
Publicado el - Actualizado
2 min lectura0:55 min escucha
En el programa Herrera en COPE, el comunicador Carlos Herrera ha mantenido una conversación con la historiadora y experta en arte Ana Velasco sobre las excentricidades y lujos que han caracterizado a las clases más ricas a lo largo de la historia. Durante la sección 'Curiosidades de la Historia', Herrera ha desvelado cuál fue su primer sueldo 'serio' y en qué lo utilizó.
A raíz de una pregunta de Alberto Herrera, el presentador ha recordado su primer salario importante, que recibió en Radio Mataró. "Eran 16.000 pesetas, quiero recordar", ha precisado. Ha explicado que aprovechó ese dinero para "ayudar en casa" porque "hacía falta". En contraste, ha mencionado que en sus inicios en Radio Sevilla cobraba "con el café".

Carlos Herrera en una imagen de archivo
Fruta de alquiler y monos sirvientes
La charla derivó en un repaso por las costumbres más llamativas de las élites, como ha desgranado Velasco en su sección llamada 'Curiosidades de la Historia'. Una sección, valga la redundancia, en la que cuenta algunos de los hechos más llamativos que adquieren especial relevancia con el paso de los siglos.
Una de las modas más curiosas tuvo lugar en el siglo XVIII con las piñas, que se convirtieron en un objeto prohibitivo con la fluidez del comercio transatlántico. Su aspecto exótico llevó a los ricos a exhibirlas como símbolo de estatus. "Eran tan caras que había que alquilarlas", explicó la historiadora. También recordó el origen de los "perritos falderos", que las damas llevaban en su regazo como un "objeto de poder".
ESCUCHA AQUÍ EL PODCAST

Lujos excéntricos | Curiosidades de la historia
Sin embargo, según la experta, "los monos desataron una pasión brutal en Europa entre el siglo XVI y el siglo XVIII". A estos primates se les trataba como sirvientes en miniatura, vistiéndolos y enseñándoles a realizar tareas como llevar bandejas. La afición llegó hasta la realeza, ya que a "Luis XIV le encantaban". Esta fascinación dio lugar a un género pictórico, las "monerías", que satirizaba los vicios de los ricos.
Beber oro y dientes negros
Velasco también mencionó que en la antigua Roma los pavos reales y los flamencos eran muy deseados. Otra costumbre sorprendente era beber oro. En la Edad Media, la alquimia popularizó la creencia de que el oro "conseguía la inmortalidad", lo que llevó a muchos a consumir metales pesados. La historiadora advirtió que "todo esto es muy venenoso", aunque señaló que el metal se usa hoy en algunos medicamentos para la artritis.
Finalmente, la sección abordó una costumbre de Japón medieval que duró hasta la era Meiji: teñirse los dientes de negro. Lejos de ser una simple moda, esta práctica se consideraba un símbolo de estatus y belleza y, además, se descubrió que protegía los dientes de las caries. Como contraste, en la Europa del siglo XIX se llegaban a usar dentaduras postizas hechas con los dientes de soldados caídos en las guerras de Napoleón.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



