Radiografía del amor en la era digital: por qué los jóvenes evitan el compromiso y triunfa el ‘aquí te pillo, aquí te mato’

La precariedad, el individualismo forjado por los móviles y una sexualidad sin ataduras marcan a una generación que, sin embargo, añora los vínculos estables

2X3TB0N 2X3TB0N AMOR
00:00

Tertulia de chicos

Beatriz Pérez Otín

Publicado el

3 min lectura15:42 min escucha

Con motivo de San Valentín, el programa 'Fin de Semana' de la cadena COPE, con Cristina López Schlichting, ha abordado la transformación del amor en las nuevas generaciones. Para ello, ha contado con el psicólogo José Manuel Aguilar y el profesor y psiquiatra forense, José Miguel Gaona, quienes han analizado los motivos por los que las relaciones afectivas han cambiado de forma radical en los últimos años.

Una generación criada en soledad

Uno de los principales factores de este cambio, según explica José Manuel Aguilar, es el uso del smartphone y de las redes sociales desde edades muy tempranas. Esto ha provocado que sea “una generación que se ha criado muy sola”, lo que ha derivado en un “fortísimo cambio de personalidad”. Los estudios sobre los cinco grandes rasgos de personalidad, conocidos como los 'big five', revelan que los jóvenes actuales son “mucho más neuróticos”, es decir, más reactivos emocionalmente y con menores niveles de tolerancia a la frustración en pareja.

A este factor psicológico se suman otras barreras socioeconómicas. Históricamente, las mujeres buscaban parejas de igual o superior nivel académico y económico, pero actualmente la presencia femenina en la universidad es mayor, lo que ha alterado el paradigma. Además, problemas como el precio de la vivienda dificultan que las parejas jóvenes se planteen formalizar su relación o tener hijos, una tendencia que se observa globalmente.

El rechazo al compromiso y la ‘masculinización’ del sexo

Aguilar también ha señalado que los chicos jóvenes evitan ciertos perfiles de mujeres, como aquellas que son muy exigentes o demandantes, o las que muestran una “militancia ideológica” feminista que, según ellos, “denota una superioridad moral”. Esta evitación del conflicto y del compromiso se ha instalado en las relaciones.

El psicólogo forense apunta a que “las mujeres han masculinizado las relaciones sexuales”. La cultura del “aquí te pillo, aquí te mato está generalizado, y los chicos están encantados” porque les permite tener relaciones íntimas sin más compromiso. Sin embargo, el problema surge más adelante, cuando aparece el deseo de “hacer nido” o establecer un vínculo estable, un anhelo para el que los varones no sienten la misma presión biológica que las mujeres.

El aquí te pillo, aquí te mato está generalizado, y los chicos están encantados"

¿Y qué pasa con los más maduros?

En las generaciones más maduras también han cambiado las reglas. Según Aguilar, a ciertas edades “ya no tienes ganas de pelear” y la compañía pasa a ser más importante que la parte íntima. El objetivo se convierte en “disfrutar de la vida y vivir plenamente”. Por su parte, el doctor Gaona añade que la inmediatez de las aplicaciones de citas ha provocado la desaparición de elementos como “el flirteo, la seducción” y todo el ritual de cortejo que existía antes.

Gaona destaca que hoy la mayor fuente de relaciones son las aplicaciones, donde la seducción es mínima. Los perfiles exponen directamente las preferencias y todo se reduce a deslizar una fotografía. Tras el “match”, la interacción va “a tiro hecho”, según sus palabras. Esta superficialidad, sin embargo, choca con un impulso biológico que, como recuerda el doctor, nos sigue empujando a buscar pareja.

En este contexto, las relaciones abiertas tampoco parecen ser la solución. José Manuel Aguilar es tajante al afirmar que son una “fuente de problemas” y que, en su experiencia en consulta, “al final alguien termina muy mal”. José Miguel Gaona coincide, señalando que en cuanto uno de los miembros de la pareja establece complicidad con un tercero, “es habitualmente cuando se lía”.

Al final alguien termina muy mal"

A pesar de este panorama, los expertos coinciden en que persiste un anhelo generalizado por una relación estable. Aguilar concluye que muchos jóvenes, tras varias experiencias fallidas, “añoran una relación estable” como la que vieron en sus padres o abuelos. Aunque reconocen que se puede vivir solo sin el drama de antaño, saben que con esa decisión se están perdiendo algo valioso.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

Visto en ABC

Programas

Último boletín

13:00H | 14 FEB 2026 | BOLETÍN

Boletines COPE
Tracking