EN 'EL ESPEJO'

El P. Alejando Burgos trabaja en San Petersburgo para construir un Santuario dedicado a la Virgen de Fátima

P. Alejandro Burgos vive desde el 2002 en San Petersburgo, donde proyecta la construcción de un Santuario dedicado a la Virgen de Fátima.

Audio

 

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 15:56

En 'El Espejo" ha hablado de los años atendiendo a la comunidad parroquial, que ha vivido con alegría el hecho de poder inscribir en el Registro Civil la parroquia.

En San Petersburgo el P. Alejandro Burgos es párroco de la comunidad de rito bizantino y trabaja en la construcción del primer santuario dedicado a la Virgen de Fátima en toda Rusia.

"Siempre tuve la inquietud misionera y cuando la Santa Sede pidió sacerdotes para ir a Kazajistan inicié un proceso de discernimiento con mi obispo de Valladolid, entonces Mons. José Delicado Baeza. Terminé marchándome a Rusia, pero a San Petersburgo".

"Estuve diez años como párroco de rito latino -ha explicado este sacerdote de la Archidiócesis de Valladolid- pero después de estudiar Teología Oriental en Roma, ahora celebro en rito bizantino, que a mi entender es lo propio, en Rusia".

En el programa ha contado que cuando llegó a San Petersburgo no había mucha vida comunitaria, proque llevaban un año sin párroco: "Habían perdido la esperanza de crear una comunidad. Después de un año hemos conseguido que nos dieran el registro civil de la parroquia, algo muy importante. Ahora lo fundamental es atender a la gente".

La comunidad parroquial la forman personas ruso ortodoxas, que quieren convertirse al catolicismo, pero sin dejar su tradición y su ritos: "Mi trabajo consiste en estar con ellos, quererles, atenerles acompañarles y ayudarles en sus problemas".

En este contexto surgió la posibilidad de construir un santuario deicado a la Virgen de Fátima y el P. Alejandro Burgos tuvo claro que lo primero que había que hacer era un icono de la Virgen: "Con esa inquietud estuve mucho tiempo en contacto con un iconógrafo ruso y le mandábamos fotos de nuestro trabajo a Sor Lucía a Coimbra".

Una vez finalizado el icono y ya con el permiso del obispo de la diócesis, el nuevo reto es buscar recursos económicos para construir el santuario. Mientras tanto, este sacerdote ve cómo crece la devoción a la Virgen de Fátima: "En general la respetan. Y entienden que la Virgen quiere a Rusia y yo espero que con el tiempo los ortodoxos también vengan a rezar ante el icono".