Javier De Haro, psicólogo juvenil: "Cuando los adolescentes no se sienten comprendidos, dejan de acudir a sus padres y consultan hasta al ChatGPT"
El educador del colegio CEI explica que sentirse incomprendido es lo que más les distancia, y ofrece consejos para fortalecer la relación en una etapa llena de cambios

Javier de Haro habla sobre la relación con los adolescentes
Murcia - Publicado el
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La adolescencia es una etapa de transición tan compleja para los jóvenes como para sus padres. El psicólogo y educador Javier de Haro explica que es un periodo en el que "cambian las necesidades, cambian las motivaciones" y exige una adaptación por ambas partes. En este proceso, el experto señala que el vínculo afectivo es una "pieza clave", ya que, a pesar de su búsqueda de autonomía y privacidad, los adolescentes "nos siguen necesitando como figuras, como sostén, como apoyo emocional".
El peligro de sentirse incomprendido
Uno de los mayores obstáculos en la comunicación con un adolescente es el riesgo de que se sienta incomprendido, algo que, según De Haro, "es muy fácil" que ocurra. Restarle importancia a sus problemas, juzgarle o decirle que "no es nada" es, en sus palabras, "la mejor forma para que un un adolescente se sienta incomprendido". Por ello, recomienda a los padres volver a mirar el mundo desde la perspectiva de un adolescente, no para darles la razón, sino para poder comprenderles y generar confianza.
Cuando muchos chicos no se sienten comprendidos, llega un momento que ya no acuden a sus padres cuando tienen un problema"
Educador del colegio CEI
La consecuencia directa de esta falta de empatía es que los jóvenes dejen de acudir a sus padres. "Cuando muchos chicos no se sienten comprendidos, llega un momento que ya no acuden a sus padres cuando tienen un problema", advierte el psicólogo que también tiene la experiencia como educador en el colegio CEI. En su lugar, buscan respuestas en las redes sociales o incluso en herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT, que les ofrecen una respuesta inmediata y sin juicios.
Ante este nuevo reto, De Haro aconseja a los padres que, aunque no tengan todas las respuestas, la clave es la unión. Propone una actitud de colaboración con frases como: "cariño, vamos a encontrarla juntos, vamos a buscarla juntos y así aprendemos los dos a la vez". Este enfoque refuerza la idea de que la adolescencia es un camino de aprendizaje mutuo.
Un adolescente tiene que ver que es en un proceso en el que no solo él tiene que aprender, sino que que los dos aprendemos""
Eucador del colegio CEI
psicología y adolescentes
Tres claves para gestionar los conflictos
El educador ofrece tres consejos prácticos para manejar esta etapa. El primero es "coger dos o tres límites que sean muy importantes" y ser inflexible con ellos, pero "mucho más flexible" con el resto, sin dejar de recordarles todo lo positivo que tienen. El segundo es predicar con el ejemplo, especialmente con el uso de las pantallas, e invitar a los hijos a señalar si los padres incumplen las normas: "Si tú me ves con el móvil cuando no toca, también dímelo".
En tercer lugar, De Haro subraya la importancia de crear espacios donde estemos juntos para conectar, lejos del aislamiento del teléfono. Potenciar una tradición familiar, como un juego de mesa semanal, o actividades extraescolares es fundamental para fomentar la comunicación, un pilar para la salud mental. Además, recuerda que los hermanos pequeños también aprenden observando la relación de sus padres con el adolescente.
El psicólogo concluye que es fundamental dedicar ese tiempo a los hijos, incluso para hablar de "cosas banales", y adaptarse a sus intereses para hacer cosas juntos. El objetivo final es escucharlos, debatir y enseñarles a que, finalmente, puedan tomar sus decisiones de forma autónoma y fortalecida.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




