Jaime Tapia aplaude la regularización de migrantes, pero señala el "imposible" de la vivienda para la integración
El exmagistrado asume el cargo de nuevo director de Cáritas Vitoria para ser "útil, no un estorbo", y aportar su experiencia desde el punto de vista de los derechos humanos

Jaime tapia, nuevo director de Cáritas Vitoria
Vitoria - Publicado el - Actualizado
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El exmagistrado Jaime Tapia se ha convertido este mes de enero en el nuevo director de Cáritas Vitoria. Su convicción, poder ser “útil, no un estorbo” y reforzar el compromiso con las personas más vulnerables.
Preguntado en COPE Euskadi por la reciente regularización extraordinaria de migrantes anunciada por el Gobierno central, celebra que es una "buena noticia", ya que, según explica, la situación irregular de estas personas les impide acceder a un contrato laboral y les condena a la "exclusión social".
Una alegría para miles de personas
El nuevo responsable de la entidad diocesana constata que la regularización ha sido recibida con “una gran alegría” por parte de las personas migrantes potenciales beneficiarias de la misma, que no podían acceder a una residencia legal y estaban abocados a la economía sumergida.

Migrantes en un centro de estancia temporal
Tapia defiende que es un paso fundamental para que estas personas puedan construir un futuro digno, que es lo que buscan cuando "vienen al País Vasco a hacer un proceso de integración, de trabajar y aportar”. Esta regularización extraordinaria, que podría afectar a unas 20.000 personas en Euskadi, no solo beneficia a los migrantes, sino que, en su opinión, es “una buena noticia para todo el mundo”.
tranquilidad para los empresarios
Además, añade, dará “tranquilidad a muchos empresarios” que mantenían relaciones laborales irregulares y que ahora podrán ofrecer contratos con "todos los derechos". También apunta que la norma resuelve el “limbo jurídico” en el que se encontraban miles de solicitantes de asilo, una situación que Cáritas había criticado duramente.
Pese al optimismo por la regularización, Jaime Tapia ha puesto el foco en el problema más grave para la integración, la vivienda. Tapia cuenta que muchas personas que muestran una evolución "muy positiva" en programas de inserción sociolaboral se encuentran con un muro a la hora de buscar un lugar donde vivir.

Personas atendidas por Cáritas Vitoria se ven abocadas a dormir debajo de un puente
El director de Cáritas Vitoria ha denunciado que, en el mejor de los casos, estas personas acaban en una habitación por la que se cobran “cantidades abusivas”. En el peor, y a pesar de estar formándose y participando activamente en la sociedad, terminan en la calle.
La vivienda, el 'campamento base' fallido
“Conocemos en Cáritas algunos casos que por la mañana o por la tarde están haciendo programas de inserción sociolaboral, pero que luego se tienen que ir debajo de un puente o a un pabellón industrial”. Una situación, sentencia, que hace que la integración sea “prácticamente imposible”.
Hacen programas de inserción sociolaboral y luego se tienen que ir debajo de un puente"
“Muchas veces la vivienda es como el campamento base, a partir de ahí podemos construir un proceso de integración, y muchas veces falla eso, está fallando eso”, lamenta. Por ello, hace un llamamiento a todas las administraciones públicas para paliar esta crisis habitacional,
nuevo director con vocación de servicio
Tapia, que ya estaba vinculado a Cáritas como voluntario, ha asumido la dirección de la organización en Vitoria desde su trayectoria como magistrado, tras trabajar con jóvenes y personas privadas de libertad. Una perspectiva que considera valiosa para su nueva labor en la que busca aportar su desde el punto de vista de los derechos humanos, la dignidad y la legalidad.



