Rocío del Campo Pedrosa, autora logroñesa de una investigación pionera en la lucha contra el cáncer de páncreas: "Da una información que no se tiene a día de hoy"
Una investigadora de la Universidad de La Rioja crea una herramienta matemática con un 74% de fiabilidad para ayudar a los oncólogos a elegir el mejor tratamiento

Rocío del Campo Pedrosa
Logroño - Publicado el - Actualizado
3 min lectura9:59 min escucha
Una tesis doctoral realizada en la Universidad de La Rioja ha desarrollado una herramienta matemática que permite estimar la supervivencia a un año en pacientes con cáncer de páncreas avanzado a través de una simple analítica de sangre. Este avance, liderado por la investigadora Rocío del Campo Pedrosa, supone un paso importante en la lucha contra uno de los tumores más agresivos, que en La Rioja afecta a más de 110 personas cada año y cuya tasa de supervivencia a cinco años es de apenas el 5%.
El proyecto se ha materializado en la primera tesis con mención de doctorado industrial defendida en la Universidad de La Rioja, un trabajo de investigación que se ha extendido durante cuatro años. La investigación, realizada en colaboración con la empresa Encore Lab, se ha basado en el análisis de 241 muestras de una base de datos retrospectiva de pacientes del Hospital San Pedro. “El objetivo que teníamos era intentar entender qué características diferenciaban a unos pacientes u otros, y por qué unos estaban sobreviviendo más que otros”, ha explicado del Campo.

Hospital San Pedro Logroño
Una ayuda clave para los oncólogos
El cáncer de páncreas se diagnostica a menudo en estados muy avanzados, lo que limita las opciones terapéuticas. Según ha detallado la autora de la tesis, para los oncólogos “es muy complicado decidir qué tratamiento es mejor”. La nueva herramienta proporciona información adicional para tomar esa decisión, ya que permite valorar si un paciente se beneficiará de tratamientos de quimioterapia que, en ocasiones, pueden ser muy agresivos y con duros efectos secundarios.
Es una información muy útil para decidir qué tratamiento podría ser mejor"
Investigadora
El sistema es un algoritmo matemático que funciona con solo tres variables sanguíneas que se miden de forma rutinaria en las analíticas: la GGT, la LDH y los monocitos. “Este modelo lo que estudia es la relación de estas 3 variables, en función de sus niveles, y con ello hace una estimación de la probabilidad de supervivencia”, ha señalado la investigadora. El oncólogo, con esta información, podría tener más datos para decidir el tratamiento o la secuencia a aplicar.
Validación, el próximo gran paso
El modelo predictivo ha demostrado tener una fiabilidad del 74%, una precisión que la investigadora considera “bastante adecuada como para considerar la información”, aunque matiza que “evidentemente, hay rango de mejora”. El siguiente paso para que la herramienta pueda llegar a los hospitales es la validación. Este proceso consiste en ampliar la muestra con pacientes de otros hospitales para evitar sesgos y “evaluar el modelo, ver cómo de bien responde o incluso poder ajustar las medidas para que su precisión sea mejor”.
Supone un orgullo poder aportar este granito a la ciencia"
Investigadora
Para Rocío del Campo Pedrosa, este logro es una gran satisfacción personal y una aportación valiosa a la comunidad científica. “Supone un orgullo poder aportar este granito a la ciencia. Al final, todo lo que hacemos los investigadores suma y, en este caso, creo que sí que son herramientas que pueden ser útiles”, ha concluido.
Desde La Rioja, la ciencia demuestra que cada pequeño paso puede marcar la diferencia en la lucha contra uno de los diagnósticos más difíciles. La investigación local no solo aporta conocimiento, sino también esperanza para pacientes y familias.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




