Crisis total en el RCD Mallorca: derrota en Vallecas, acaba la primera vuelta con 18 puntos y críticas hacia equipo y club de la afición
Gritos contra Alfonso Díaz y Pablo Ortells, también contra los jugadores. Tensa discusión en Son Moix entre Mojica y un grupo de aficionados a la llegada a Son Moix

Formación del Mallorca en Vallecas
Mallorca - Publicado el - Actualizado
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Una caída libre del RCD Mallorca que sin embargo aún no está en posición de descenso. Los bermellones han finalizado la primera vuelta con 18 puntos un punto por encima de la zona roja que empieza el Valencia.
Es obvio que la primera vuelta es de suspenso, curiosamente el equipo de Jagoba Arrasate repite la mediocridad de la segunda vuelta del curso pasado, también 18 puntos. Esto significa que el Mallorca lleva un año entero de mediocridad.
Desde Enero de 2025 los aficionados bermellones están viendo a un equipo mediocre, indefinido, que no sabe a lo que juega, con una versión muy pobre del equipo. El Mallorca parece un equipo desnortado en el que Arrasate no ha conseguido hacer reconocible al equipo, que no es bueno ni defendiendo ni atacando.
En Vallecas se vio más de lo mismo, se esperaba una reacción tras el pésimo partido ante el Girona con el que empezaba 2026, pero el Mallorca se vio superado por el Rayo Vallecano. De nada sirvió el injusto y ridículo penalti decisivo para suavizar la reacción de los aficionados desplazados, una afición que parece haber dicho basta.
Es cierto que el penalti que le pita Martínez Munuera a Valjent es increíble y le resta credibilidad a la liga española que se puedan pitar acciones así, pero no oculta la impotencia y falta de recursos del Mallorca. Una vez más daba la sensación de que aunque jugaran dos días seguidos serían incapaces de hacer daño al rival.
Buena reacción.-
Es cierto que el Mallorca se sobrepuso al mal arranque, una vez más. El equipo es vulnerable defensivamente, un envió desde propio campo de Mendy al espacio para la carrera de Álvaro García que destrozaba a Maffeo, su centro rápido lo remataba De Frutos sin que Kumbulla llegara a tiempo.
Era conocido que el Rayo tiene otra marcha y que es fuerte en los costados pero a los cuatro minutos ya perdía el Mallorca. Tuvo el acierto de reaccionar rápido, tras un robo en campo contrario, Mojica habilitaba a Lato y este ponía un gran centro que no desaprovechaba Muriqi para marcar el empate.
El doble lateral que había puesto Arrasate como novedad había resultado. Temía este partido Arrasate por las virtudes en cuanto a ritmo y profundidad del Rayo y llegaba el Mallorca con las bajas de Raíllo y Morlanes por lo que entraban Kumbulla y Mascarell. Además, sentaba a Darder y Asano para dar entrada a Lato y Antonio Sánchez (Leo Román, Maffeo, Valjent, Kumbulla, Mojica; Samú, Mascarell; Antonio, Virgili, Lato; Muriqi). La otra gran novedad era meter por dentro a Virgili.
En la segunda mitad el técnico iría modificando al ir por detrás en el marcador, metiendo a Mateo Joseph de doble punta y pasando Virgili a los costados. Los bermellones acabaron con todo lo que tenían, con Virgili en la izquierda, Llabrés en la derecha, Darder y Torre en medio, arriba Abdón, Muriqi y Mateo. Con todo eso arriba, el Mallorca era incapaz de poner centros en condiciones. Fue una nueva demostración de ineficacia de Darder y Pablo Torre, que salen de nuevo mal parados en este partido.
Un córner de Darder rematado en inmejorable situación por Muriqi pudo ser el empate, pero su compañero Abdón le estorbaba.
Impotencia.-
La sensación una vez más es la de un equipo con muy bajas prestaciones, un equipo que no está tan trabajado como pudiera esperarse y en el que no parece haber ningún liderazgo. Una caricatura de equipo que sigue sin reaccionar.
Es la crónica de cada semana en un Mallorca que no parece un equipo exigido por ningún lado. Y esa exigencia debiera empezar en la cúpula del club. Es un barco a la deriva y sin capitán al timón, esa es la sensación que ofrece el Mallorca.
La afición dice basta.-
Al término del partido se escuchaban en Vallecas algunos gritos contra Alfonso Díaz y Pablo Ortells. A la llegada del equipo a Son Moix fue más dura la postura de los aficionados que se concentraron en Son Moix. Una treintenta de seguidores afeó al club la gestión, la calidad de la plantilla y arremetían contra los jugadores.
El momento de mayor tensión se producía con Mojica, quien intentaba explicar que no es falta de profesionalidad pero los ánimos estaban exaltados. Mojica afeaba que le abroncaran "no eres mi papá" mientras algunos le dirigían insultos y descalificaciones. Sorprendentemente no había seguridad, pese a que los aficionados habían hecho la convocatoria en las redes sociales para abroncar al equipo. No pasó a mayores pero no faltó mucho para que ocurriera un incidente serio.



