Cierra un emblemático local de Santiago y su dueño se compromete con su futuro: "Enseñaré gratis a hacer mi chocolate"

Agustín Ares Rial, al frente de la cafetería Paradiso desde 1991, se despide de la hostelería con un emotivo cierre y un claro ofrecimiento para su posible sucesor

Agustín Arias, de la cafetería Paradiso de Santiago
00:00
COPE Santiago

Hablamos en el Mediodía con Agustín Ares, tras echar el cierre a la cafetería Paradiso

íñigo Landa

Santiago - Publicado el - Actualizado

4 min lectura10:27 min escucha

El emblemático Café Paradiso, un referente de la hostelería en el casco histórico de Santiago de Compostela, cerraba este pasado domingo por la noche sus puertas. Su responsable durante las últimas tres décadas, Agustín Ares Rial, ha decidido poner fin a una larga trayectoria para pasar a la jubilación, un momento que ha estado meditando durante mucho tiempo. 

Poniendo fin, por el momento, a cinco décadas de un negocio de hostelería sito en el número 19 de la Rúa do Vilar y por el que han pasado miles de compostelanos y de visitantes durante todo este tiempo. 

Vista del interior de la cafetería Paradiso de Santiago

COPE Santiago

Vista del interior de la cafetería Paradiso de Santiago

Un negocio familiar con historia

Agustín Ares Rial se hizo cargo del Paradiso en noviembre de 1991, aunque el local ya tenía su propia historia, ya que fue inaugurado en 1976 por Emilio Castiñeiras. Cuando Arias y su mujer se pusieron al frente del negocio, decidieron mantener la esencia del establecimiento. "Lo único que se hizo fue quitar los sofás que había en el lateral porque eran muy grandes y no era rentable", explica sobre los modestos cambios que realizaron al inicio.

Uno de los elementos más singulares del Paradiso es su barra, con un tramo alto clásico y una parte más baja que invita frente a la cafetera a la conversación y a degustar el café o el chocolate que han caracterizado a este establecimiento. Y cuyo diseño es una de las claves de su éxito, según su propietario: "Es una barra muy cómoda porque además tiene hueco para meter las rodillas. Yo digo muchas veces que es más cómoda para comer que la mesa", afirma Agustín.

Aunque, a la hora de encontrar elementos singulares, esta cafetería está llena de ellos, desde los apliques y espejos que cuelgan en sus paredes, las decenas de botellas de licor de todo tipo que lucen en sus estantes, a la placa de madera que, al mismo tiempo que  indica la dirección hacia los lavabos o donde antiguamente se encontraba el teléfono público, recuerda la antigüedad de este emblemático local. 

Mítica placa al fondo del Paradiso

COPE Santiago

Mítica placa al fondo del Paradiso

Que afronta ahora un nuevo periodo en sus historia, ya que aunque el Paradiso ha sido un proyecto familiar, la decisión de su hijo "que siempre dijo que esto no lo quería y ahora va a cambiar de vida", ha provocado que Agustín decidiera este cierre, precedido de una despedida en la que han recibido el reconocimiento y agradecimiento de muchos de sus clientes.

Una despedida emocionante

Y es que los últimos días del Paradiso han estado marcados por una intensa carga emocional, con multitud de visitas y despedidas. "Nunca pensé que iba a ser tan grande como fue", confiesa Agustín, sorprendido por la afluencia de clientes y amigos, algunos de los cuales no habían entrado en el local en 50 años. "La gente venía a felicitarnos y al mismo tiempo se marchaba con pena, pero esto tiene que ser. Todo tiene un principio, todo tiene un fin, y hasta aquí llegamos".

La decisión de jubilarse fue una idea largamente meditada. En una entrevista en el programa Mediodía de COPE Santiago, Agustín Ares Rial desvela que "siempre dije que, cuando llegase el momento, si me dejaba de gustar estar aquí, lo dejaba. Así lo pensé y así lo hice".

El futuro del Paradiso

A quien tire para adelante con el Paradiso, le enseño a hacer el chocolate sin problema"

Agustín Ares Rial

La gran pregunta ahora es qué pasará con el local de la Rúa do Vilar. Agustín confía en que el Paradiso siga abierto. "Cerrado sería una pena muy grande. Yo espero que llegue una persona que tire para adelante", comenta. Su mayor deseo es que el negocio mantenga su espíritu, y para ello está dispuesto a colaborar desinteresadamente con su sucesor.

De hecho, se ofrece a transmitir uno de sus secretos mejor guardados: la receta de su famoso chocolate. "El chocolate, que era cosa mía, pues le enseño a hacerlo sin problema, que siga el Paradiso con la misma línea", ha declarado, en un gesto que demuestra su compromiso con el legado del local. Por ahora, su plan más inmediato es afrontar el "mucho trabajo" que queda por hacer en el establecimiento y, después, "disfrutar el día a día".

Detalle del fondo de la barra de la cafetería Paradiso

COPE Santiago​

Detalle del fondo de la barra de la cafetería Paradiso

El tiempo dirá si se cumplen los deseos de Agustín de que el Paradiso perdure en el tiempo como uno de los grandes clásicos en la hostelería del Casco Histórico de Santiago, donde el cierre de negocios tradicionales están provocando grandes cambios, respondiendo al cada vez mayor peso que en la clientela tienen los visitantes. 

Aunque, en este caso, se haya comprobado que la convivencia con la clientela local es perfectamente posible.

Interior de la cafetería Paradiso

COPE Santiago

Interior de la cafetería Paradiso

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

Escucha en directo

En Directo COPE SANTIAGO

COPE SANTIAGO

Herrera en COPE

Herrera en COPE

Con Carlos Herrera

Lunes a viernes de 06:00h a 13:00h

Programas

Último boletín

5:00H | 24 FEB 2026 | BOLETÍN

Boletines COPE
Tracking