Cáritas denuncia la "doble discriminación" de las trabajadoras del hogar que sostienen a las familias en la sombra
La organización reclama la equiparación de derechos y alerta sobre los abusos que sufre un sector feminizado, migrante y a menudo en situación administrativa irregular

Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar y la labor de Cáritas Palencia
Palencia - Publicado el
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En vísperas del Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, emerge la realidad de un trabajo esencial pero invisibilizado. Son las personas que sostienen los hogares y permiten la conciliación de otras familias, un esfuerzo que a menudo permanece en silencio, como expresan las propias afectadas: "Mi trabajo sostiene hogares. Tu trabajadora del hogar trabaja para ti, no es un favor. Mi profesión merece reconocimiento".
Un sector sin derechos reconocidos
Cáritas Diocesana de Palencia ha alzado la voz para reclamar mejores condiciones en el sector. Su responsable de comunicación, Leire Navarro, ha explicado que es "una labor invisibilizada que, por desgracia, sigue sin alcanzar la equiparación de derechos laborales, la protección social y el reconocimiento que tienen otras profesiones".

Una trabajadora del hogar limpiando una casa
Los datos del programa de empleo de Cáritas en Palencia reflejan esta situación. El año pasado, la organización atendió a 307 personas, de las cuales 200 eran mujeres. De aquellas en situación administrativa regular, el 60 % mostraba interés en el empleo doméstico, un porcentaje que ascendía a "la gran mayoría" entre las mujeres en situación irregular.
Abuso laboral y doble discriminación
Uno de los principales problemas, según Navarro, es que las condiciones pactadas no siempre se cumplen. "Se exponen a situaciones de abuso, tanto de su trabajo como de sus condiciones laborales, porque en muchas ocasiones acaban cumpliendo funciones que en un primer momento no están dentro de su contrato", ha detallado. Un ejemplo frecuente es ser contratadas para limpiar y acabar asumiendo el cuidado de niños o nietos.
Se exponen a situaciones de abuso, tanto de su trabajo como de sus condiciones laborales"
Responsable de comunicación de Cáritas Diocesana de Palencia
Esta realidad se agrava para las trabajadoras internas, con horarios difuminados y descansos que no siempre se garantizan. Además, el perfil del sector agudiza la vulnerabilidad: la mitad son mujeres migrantes, lo que provoca una doble discriminación por razón de género y origen.

Una trabajadora del hogar limpiando una casa
La trampa de la irregularidad
Muchas de estas mujeres se encuentran en situación administrativa irregular, lo que las aboca a la economía sumergida mientras intentan conseguir el arraigo. Leire Navarro advierte que esto genera "un período de tiempo en el que se encuentran totalmente desprotegidas frente a las vulneraciones de derechos y a la posibilidad de denunciarlo".
Ante este panorama, Cáritas no solo acompaña e informa sobre derechos laborales, sino que también ofrece formación y seguimiento personalizado. La organización insiste en la necesidad de visibilizar este trabajo para que obtenga, de una vez por todas, más reconocimiento, protección e igualdad de derechos.
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