Una seria amenaza pone en riesgo la vida de tu perro desde enero: "Ni se te ocurra"
El calor inusual de este invierno provoca que la peligrosa oruga aparezca meses antes de lo previsto, aumentando el riesgo para las mascotas en zonas de pinares

Santander - Publicado el
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La primavera se adelanta para la procesionaria del pino, y con ella, el riesgo para los perros. Veterinarios de Cantabria han comenzado a detectar la presencia de esta peligrosa oruga desde el mes de enero, un fenómeno inusual que normalmente ocurría entre finales de febrero y marzo. El veterinario Alejandro Arce, de la clínica Rock and Pets en Miengo, ha explicado en el programa Mediodía COPE en Cantabria que el detonante es puramente térmico. "Ese calor inusual del invierno ha hecho que cosas que veíamos a finales de febrero o marzo ya se hayan visto en enero y febrero", ha señalado el experto.
Un peligro oculto en un pequeño gusano
A simple vista, la procesionaria, de nombre científico Thaumetopoea pityocampa, parece un inofensivo gusano que avanza en fila india. Sin embargo, su peligrosidad reside en los miles de pelillos urticantes que recubren su dorso. Estos filamentos, según ha detallado Arce, contienen una toxina llamada taumatopina que "produce unos efectos brutales, necrosis, problemas alérgicos".
Mientras que los gatos suelen evitarla por prudencia, los perros, por su naturaleza curiosa, se sienten atraídos por el movimiento de la oruga. "Al perro le llama mucho la atención esa procesión, se acerca, mete la nariz, a veces las come, las toca y ahí está el problema", ha comentado el veterinario. El contacto desencadena síntomas inmediatos como hinchazón de la boca y la lengua, salivación intensa, dolor, inquietud y, si el contacto es con los ojos, conjuntivitis graves.

Aspecto de un gusano de procesionaria de cerca
Cómo actuar: una urgencia inmediata
La reacción ante la sospecha de contacto con la procesionaria debe ser inmediata. "Es una urgencia inmediata, tienes que pensar que tengo que ir a un veterinario", ha afirmado Arce. Como primera medida, es crucial lavar la zona afectada con abundante agua, preferiblemente caliente o tibia, ya que la toxina es termolábil, es decir, se inactiva con el calor. Para ello, se recomienda llevar siempre una botella de agua, o incluso un termo, en los paseos por zonas de pinares.
Nunca hay que frotar, ni intentar sacar los pelos por tracción"
Veterinario
Al aplicar el agua, es fundamental mantener la cabeza del perro hacia abajo para evitar que los pelos tóxicos sean ingeridos o inhalados. Arce ha sido tajante en una de las prohibiciones: "Nunca hay que frotar ni intentar sacar los pelos por tracción", ya que al romperse, los pelos liberan una mayor cantidad de toxina. La acción correcta es lavar por arrastre y acudir de inmediato al centro veterinario más cercano, ya que la ingesta o inhalación puede tener un desenlace mortal.
Zonas de riesgo y calendario de prevención
Aunque tradicionalmente se asociaba a bosques, la procesionaria se ha extendido y puede encontrarse en cualquier lugar donde haya pinares o cedros, incluidos parques urbanos. La principal medida de prevención, según el experto, es la más directa: la evitación. "¿Cuál es la mejor prevención? Ni se te ocurra ir por zona de pinares", ha aconsejado.
Ni se te ocurra ir por zona de pinares"
Clínica veterinaria Rock&Pets
El cambio en las temperaturas ha ampliado el periodo de riesgo. Si antes la precaución se centraba en los meses de marzo y abril, ahora el veterinario recomienda extremar la vigilancia desde enero hasta mayo. Una vez que las orugas se entierran para pasar a su fase de crisálida, el peligro desaparece durante el verano y el invierno, hasta el siguiente ciclo.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




