La historia de Felicitas González, la asturiana de 87 años que plantó cara a los prejuicios del deporte: "Cuando nos veían entrenar, nos insultaban"
Forma parte de la primera generación de mujeres en participar en pruebas de atletismo, cuando "aquello estaba muy mal visto", pensado exclusivamente para hombres

Felicitas González, en el salón de su casa
Asturias - Publicado el
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A sus 87 años, Felicitas González Rodríguez nos recibe en su casa de la calle Martínez Vigil, en Oviedo, muy cerca de la catedral. Su salón, repleto de medallas y trofeos, es el testamento de una vida dedicada a su gran pasión: correr. Aunque nació en Llanera, lleva más de 60 años en la capital del Principado, desde donde se convirtió en una de las pioneras del atletismo asturiano. Ahora, tras superar dos ictus, su actividad física se ha reducido, pero su memoria y su emoción permanecen intactas.
Los inicios: correr entre insultos
Felicitas recuerda que en sus inicios, el deporte femenino no estaba bien visto. Empezó a correr en una época en la que ver a una mujer haciendo deporte era motivo de escándalo. “No se podía, porque no”, explica. Eran un grupo reducido, apenas “dos o tres mujeres nada más”, y tenían que soportar el rechazo social. “Entrenábamos y nos insultaban”, confiesa.
Entrenábamos y nos insultaban"
Pionera del atletismo asturiano
Su espíritu rebelde se manifestó desde niña. En las fiestas de su pueblo, quiso participar en una carrera organizada solo para hombres y, a pesar de la prohibición, se vistió con una falda pantalón y una visera de su padre para competir. “No, no... No solo lo conseguí, sino que llegué la primera”, rememora con orgullo. El atrevimiento le costó un castigo familiar, a pesar de haber ganado el premio: dos botellas de vino, dos bollos con chorizo y cinco pesetas.

Felicitas González, junto a un reportaje de prensa sobre ella
Una carrera de campeonatos
A los 43 años, su carrera deportiva despegó formalmente. Junto a su marido, un “muy buen atleta”, formó un club en el que ella era la única mujer. Tras el fallecimiento de su esposo, encontró un nuevo impulso en el club ovetense “Corre con nosotras”, que le ayudó a superar el bache personal. En todo ese tiempo, su palmarés no dejó de crecer, llegando a ganar 17 o 18 campeonatos de España.
Su talento la llevó a competir a nivel internacional, participando en campeonatos europeos y mundiales. Uno de sus mayores logros fue un tercer puesto en un Campeonato del Mundo, donde compitió contra 80 mujeres de su categoría, un hito que alcanzó a pesar de sufrir un fuerte flato a solo 300 metros de la meta, cuando iba en segunda posición.

Felicitas González, junto a Pedro Rivero, durante la entrevista en COPE Asturias
El legado de una pionera
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Entre sus recuerdos más curiosos se encuentra su relación con un joven Fernando Alonso, que era su vecino. Felicitas cuenta cómo le animaba a correr durante los entrenamientos que compartían. “Lo cogía y a correr. Así empezó a venir con nosotros”, relata sobre el piloto, a quien recuerda con gran cariño.
Hoy, Felicitas González observa conmovida el panorama actual del deporte femenino. Ver a las mujeres triunfar y ser reconocidas a nivel mundial es algo que la llena de orgullo, consciente del camino que ella y otras de su generación abrieron. “Hombre, pues me emociona muchísimo, me emociona mucho verlas”, asegura sobre los campeonatos de fútbol y atletismo que ve en televisión. Su contribución ha sido reconocida con menciones especiales tanto por el Ayuntamiento de Oviedo como por el de Llanera, su pueblo natal.
Me emociona muchísimo, me emociona mucho verlas"
Pionera del atletismo asturiano

Felicitas González nos muestra algunas de las fotos que conserva en su casa
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




