Carmen, paciente de menopausia: "tengo un zumbido constante en los oídos como tráileres que están a lo lejos"
El duro testimonio de una mujer con síntomas de menopausia que se enfrenta a la incomprensión de su entorno y a las contradicciones de los médicos

La menopausia es una étapa natural pero que puede resultar incapacitante
Zaragoza - Publicado el
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La menopausia es una etapa inevitable en la vida de toda mujer, pero no todas la viven de la misma manera. Mientras algunas apenas notan cambios, otras se enfrentan a un cóctel de síntomas incapacitantes que transforman su día a día. Este es el caso de Carmen, quien ha decidido compartir su experiencia para romper tabúes y visibilizar una realidad a menudo silenciada. Su vida, según relata, ha cambiado por completo desde que, alrededor de los 47 años, comenzó a sentir los primeros desajustes, un proceso que la ha llevado a sufrir casi todos los síntomas registrados y, como ella misma dice, "algunos más que me he inventado".
Un cóctel de síntomas: de los sofocos a la niebla mental
Carmen describe un cuadro clínico que va mucho más allá de los conocidos sofocos, que considera el “telón de fondo” constante de su malestar. Su principal batalla diaria es contra la niebla mental, una dificultad severa para concentrarse y recordar que le genera una enorme frustración. “Esa niebla mental que te impide recordar, incluso lo que has hecho hace un minuto, es tan desesperante que, por favor, nadie lo entiende”, confiesa. Esta situación le ha provocado episodios tan angustiantes como perderse en una rotonda que ha recorrido durante años, un hecho que la hizo pensar que podía tener “algún problema grave” no relacionado con la menopausia.

Carmen Gómez en COPE
A este síntoma se suman otros menos comunes pero igual de perturbadores, como los acúfenos o tinnitus, un zumbido constante en los oídos que en su caso se manifiesta “como tráileres que están a lo lejos”. Para una profesional de la radio como ella, cuyo oído es un instrumento de trabajo fundamental, esta condición es especialmente terrible. La suma de estos síntomas, junto a la falta de sueño y una marcada susceptibilidad emocional, la ha llevado a una situación que califica de “desesperante y que puede llegar a ser hasta incapacitante”.
Puede llegar a ser hasta incapacitante"
paciente de menopausia
La odisea médica: “Las hormonas producen cáncer”
El relato de Carmen expone también la incomprensión y las contradicciones que ha encontrado en el sistema sanitario. Mientras su ginecóloga le recetó terapia hormonal de reemplazo (THR) y la animó a seguirla, asegurándole por escrito y en mayúsculas que “ESTA TERAPIA NO PRODUCE CÁNCER”, su médica de cabecera se ha mostrado totalmente en contra. “El lunes ya se cuadró y se puso firme y me dijo, no, Carmen, estos son hormonas y producen cáncer, producen cáncer de útero o cáncer de mama”, relata.
Esta información contradictoria ha sumido a Carmen en “un mar de dudas”. A pesar de tener el medicamento en casa desde hace días, el miedo inculcado por su médica de cabecera le ha impedido comenzar el tratamiento. En lugar de la terapia hormonal, le ha recetado un ansiolítico para dormir que Carmen considera “un parche” que no soluciona la raíz de sus males. Esta vivencia refleja, según la educadora en menopausia Aoife MacGale, “una odisea para la mujer” a la hora de encontrar profesionales bien informados.
Sororidad y formación: claves para afrontar la etapa
Aoife MacGale, creadora de Menopausia Positiva, explica que todos estos síntomas están directamente relacionados con la drástica caída de los niveles de estrógeno, una hormona con receptores en todas las células del cuerpo, incluido el cerebro. La experta lamenta la falta de formación específica en menopausia entre los profesionales sanitarios, lo que deriva en informaciones desactualizadas y miedos infundados sobre la terapia hormonal, la cual defiende como “una opción válida, segura y eficaz para la inmensa mayoría de las mujeres”. Por ello, insiste en la importancia de que las mujeres busquen una segunda o tercera opinión si es necesario.
Ante la falta de comprensión, incluso por parte de familiares, Carmen ha encontrado el mayor apoyo en otras mujeres que atraviesan su misma situación. “Al final, es el mayor gesto de sororidad que podemos hacer”, afirma. Compartir experiencias y consejos se ha convertido en su salvavidas. El mensaje final de ambas es claro: es fundamental que las mujeres lleguen a esta etapa “preparadas, mentalizadas y equipadas”, porque la información y el acompañamiento son las mejores herramientas para vivirla de la mejor manera posible.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




